28 mar. 2014

La Guardia Civil, celebra su 170 aniversario.


La creación de la Guardia Civil, se produjo durante el reinado de Isabel II y fue impulsada por el gobierno de González Bravo, el motivo era la necesidad que tenía el Estado de disponer de una fuerza de seguridad pública para abarcar todo el territorio y hacer frente a la situación de inseguridad generada por el bandolerismo que azotaba los caminos y campos del país.

La creación, tuvo lugar a través de los decretos de 28 de marzo y de 13 de mayo de 1844, que configuraron un Cuerpo de seguridad pública de naturaleza militar, dependiente del Ministerio de la Gobernación en lo referente al servicio y del de la Guerra en cuanto a su organización, disciplina, personal, material y percibo de haberes, centralizándose, con una gran autonomía organizativa, en la Dirección General (o Inspección General, según las épocas).

Para su organización fue designado Francisco Javier Girón y Ezpeleta, Duque de Ahumada, profundo conocedor de la realidad española y heredero del primer proyecto de seguridad de ámbito nacional concebido en 1824 por su padre, el marqués de las Amarillas. Tomando como ejemplo la Gendarmeria francesa y los Mossos de Escuadra, dotó a la nueva fuerza de una severa reglamentación y de la famosa Cartilla, documento que diseñó la idiosincrasia del guardia civil: fuerte disciplina, capacidad de sacrificio, espíritu benemérito y lealtad, características que le permitieron una gran eficacia en la realización de las funciones que le fueron encomendadas, lo que contribuyó a que los distintos gobiernos depositasen en esta fuerza su simpatía, consolidándola primero, implantándola en las colonias de Ultramar y desde 1874 hasta 1940 otorgándole el monopolio del orden público.


Además, consiguió muy pronto el respeto y admiración del pueblo español, pasando a denominarla con el sobrenombre de Benemérita (título que se hizo oficial a partir de la OG de 4 de octubre de 1929).

Ahumada la distribuyó en doce tercios peninsulares y uno insular, no llegando a Canarias hasta julio de 1898. Esta expansión se produjo a través de etapas que abarcaron el ámbito provincial (cubierto en 1846), de partido (1851) y municipal (ya en el siglo XX), y partiendo del centro del Estado en grandes líneas que seguían las vías de comunicación.

Su unidad básica es el Puesto y de ahí, en orden ascendente, están las Líneas, Compañías, Comandancias (unidad con rango provincial), Tercios y Zonas (éstas a partir de la RO de 20 de mayo de 1926). Aumentando también sus efectivos, que en 60 años pasaron de los 3250 a los 19000.

El servicio se realizaba bajo la dependencia de las autoridades civiles, salvo en caso de guerra o de grave peligro del orden público, en que lo hacía bajo el mando del Ejército. Esta doble dependencia, fue causa de conflictos desde el momento de su creación. La reforma de 1 de julio de 1871 reforzó la naturaleza castrense del Cuerpo y consolidó la Comandancia como aliado intermedio entre la Dirección General y el Puesto, en detrimento de los Tercios.

Durante la I República se intentó cambiar la dependencia dual por la exclusiva del Ministerio de la Gobernación (Circular de 1 5-lV-1873), pero no sólo no prosperó, sino que con la llegada de la Restauración se produjo un reforzamiento de la Administración militar que llevó a la Guardia Civil a integrarse por vez primera en el Ejército (leyes de 29-XI- 1878,19-VII- 1889), lo que ratificó el general Franco a poco de finalizar la Guerra Civil (Ley de 15-3- 1940).

Este carácter de fuerza armada de facción permanente otorgó a la Guardia Civil una gran autonomía en el ejercicio de sus funciones, pero también dio pie a que en 1931 algunas fuerzas de la izquierda radical solicitaron su disolución. Finalmente ésta no se llevaría a cabo, pero durante la II República la Guardia Civil fue segregada del Ministerio de la Guerra, integrándose en el Ministerio de la Gobernación. Al comenzar la guerra civil, el Cuerpo fue convertido en Guardia Nacional Republicana (Decreto de 30-8-1936).

Tras la contienda civil, la Guardia Civil absorbió las funciones del Cuerpo de Carabineros (Ley de 15-3- 1940), a la vez que se fortalecía la influencia del Ejército con la creación del Estado Mayor. Con la llegada de la democracia, se les dotó de un nuevo ordenamiento, acorde con la Constitución (Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de -2-1986).

El Cuerpo fue creado con la misión de proteger a “las personas y propiedades dentro y fuera de las poblaciones” y abarcó siempre todas las funciones relativas a la conservación del orden público. A medida que su eficacia se iba poniendo de manifiesto, se producía una progresiva asunción de competencias.

El servicio se realizaba por “parejas”, instituido en su Cartilla, estas eran las encargadas de recorrer y vigilar la demarcación de su Puesto a partir de un exhaustivo conocimiento del terreno y de sus gentes. También desde un primer momento la Guardia Civil se dedicó a la vigilancia de los caminos, adaptando su actuación a la evolución de los tiempos, tanto que la masiva irrupción del automóvil en las carreteras españolas exigió una respuesta organizativa que se materializó con la creación de la Agrupación de Tráfico en el año 1959, especialidad pionera de muchas otras que hoy tiene este Cuerpo para la protección y ayuda de población y medio ambiente.

A lo largo de su historia, el Cuerpo ha prestado importantes servicios en la lucha contra la delincuencia. Así lo demuestra el hecho de haber acabado con el bandolerismo, el anarquismo de la mano negra, el anarquismo urbano, el fenómeno del maquis de la postguerra y haber cosechado notables éxitos contra el terrorismo. Junto a esto, la Guardia Civil presta en la actualidad importantes servicios en misiones de paz en países donde la ONU recaba la presencia española.

Tras 170 años de existencia, la Guardia Civil es una Institución que aspira a servir a su ciudadanos desde la modernidad que demandan los nuevos tiempos, pero manteniendo intactas las tradicionales virtudes que han adornado su trabajo cotidiano a lo largo de todo este tiempo.

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Muere un soldado de la BRIPAC en unas maniobras en San Gregorio

Un soldado de 24 años, perteneciente a la Compañia de Reconocimiento Avanzado (CRAV) de la BRIPAC IV, con base en Paracuellos del Jarama (Madrid), falleció la noche de este jueves, en el transcurso de un ejercicio de salto nocturno en el campo de maniobras de San Gregorio (Zaragoza).


23 mar. 2014

Resultado de la manifestación de ayer en Madrid

Como resultado de las protestas de ayer en Madrid, se ha detenido a 29 personas, tres de ellas menores, acusados de agresiones a la policía y vandalismo, según las mismas fuentes. 

También se registraron 101 heridos, de los cuales 47 han sido agentes de la Policía Nacional, 20 agentes de la Policía Municipal y 34 manifestantes.
Además y de acuerdo con el “balance definitivo” once policías (nueve nacionales y dos municipales) y seis manifestantes han tenido que ser hospitalizados.


Respecto a esto, me hago eco de una nota encontrada en Internet en la que se refleja la situación de frustración que vivió anoche la Unidad de Intervención Policial:
"Lo de hoy ha sido vergonzoso, nunca la altas esferas, me refiero a mandos policiales y políticos, habían dejado tan vendidos como hoy a la UIP, estaban machacando a los compañeros que estaban pidiendo apoyo de forma desesperada y a 500 metros había varios grupos sin poder intervenir y escuchando como machacaban a los compañeros, todos esos compañeros por supuesto heridos.
A un inspector le han quitado el casco a patadas y le han dado 12 grapas en la cabeza, parece ser que a un compañero le han dado 7 puñaladas en el antitrauma, menos mal que el compañero está bien,un camión de bomberos ha embestido a 2 vehículos de la PMM y casi le pasa por encima a un compañero de la UIP, por supuesto se ha dado a la fuga el valiente. 
Como siga la cosa asi y no nos dejen intervenir en condiciones, algún día no muy lejano habrá algún compañero muerto. 
Repito, la forma de la que nos han vendido hoy no tiene nombre, el día que más uiperos hay en un dispositivo de estos y resulta que es el día que más heridos ha habido y en el más ha estado en peligro la integridad de los policías, joder, si he estado en intervenciones en las que 8 o 9 tíos hemos atajado disturbios de cientos de personas y no ha habido ningún policía herido.  
Y hay gente que dice que el Director General o la Delegada nos respalda, venga hombre."
Quiero aprovechar esta entrada en el blog, para mostrar mi apoyo total e incondicional tanto al Cuerpo Nacional de Policía como a la Policía Municipal de Madrid, así como desear a los heridos una muy pronta recuperación para que puedan estar en la calle lo antes posible.


Adjunto varias imágenes, donde se puede apreciar el carácter "pacífico" de la manifestación:








Aquí les dejo un artículo de opinión escrito por Cristina Cifuentes, Delegada del Gobierno en Madrid, que como muchos dicen, la primera Delegada que defiende al CNP : ¿Y los derechos de los policías?

22 mar. 2014

En el SAR no hay un imposible

Hemos perdido a cuatro magníficos militares del Ejército del Aire y de una de las unidades más emblemáticas y señeras, el 802 Escuadrón del SAR, tan vinculado a Canarias. Entre las notas de condolencia colgadas en las redes sociales, una me llamó la atención. Canarias no sabe lo que le debe al SAR. Yo añadiría otra de Winston Churchill, "nunca tantos debieron tanto a tan pocos".

Aquellos que hemos volado, trabajado y convivido con el 802 Escuadrón sabemos de lo que hablamos. La instrucción y el compañerismo en este tipo de unidades destaca de manera especial, pero sobre todo la predisposición para el servicio. Cuando nadie quiere ir, cuando el viento sopla con una intensidad fuera de lo normal, cuando hay niebla cerrada, cuando... le podemos añadir cualquier imponderable, para los componentes del 802 Escuadrón no hay un imposible. En eso estaban el pasado miércoles el capitán Daniel Pena Valiño, la teniente Carmen Ortega Cortés, el teniente Sebastián Ruiz Galván y los sargentos mecánicos Carlos Caramanzana Álvarez y Jhonander Ojeda Alemán. Costará acostumbrarse a la ausencia de Carmen, experimentada piloto con misiones en Afganistán; de Daniel que intentaba perfeccionar más su preparación; de Sebastián, habitual en el RCC; o de Carlos, que tenía en su palmarés haber participado en el rescate a mayor distancia de su base. Costará acostumbrarse a su ausencia.

Cada vez que suena el teléfono en el RCC por un SOS ya que un barco se hunde o un marinero necesita ser evacuado, ahí está el SAR, no importa la distancia. La madera de los integrantes del 802 es diferente, parecen querer cuanto mayor grado de dificultad, mejor. "Para eso nos han entrenado", sugieren sus rostros. Se sienten gratificados cuando en plena noche, con olas de hasta ocho metros, localizan y salvan a alguien que flota en el mar. Una grúa con un rescatador baja, iza al náufrago y lo sube al helicóptero. Tardan minutos, pero detrás de este servicio hay cientos de horas de vuelo, de entrenamientos diurnos y nocturnos. El 802 en sus 50 años de existencia ha salvado a 3.000 personas.

Por Antonio Herrero para "La Opinión de Tenerife".

21 mar. 2014

Nuevas divisas en el CNP

Hoy se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado (núm. 69, de 21 de marzo de 2014, páginas 24207 a 24263), la Orden INT/430/2014, de 10 de marzo, por la que se regula la uniformidad en el Cuerpo Nacional de Policía.

En el Anexo II dicha Orden se detallan las nuevas divisas para el CNP, cuya implantación, será llevada a cabo por la Dirección General de la Policía conforme lo vayan permitiendo las disponibilidades presupuestarias. 
Como elemento común a todas las divisas estará la Corona Real de España la cual se encontrará como elemento principal.

Escala Superior

1. El elemento distintivo de esta escala es el entorchado, situado en la base de la hombrera. 
2. Sus dos categorías se distinguirán por conjuntos, colocados en línea y centrados respecto a los ejes longitudinal y transversal, de un bastón de mando orlado (descrito en el punto 2.5.), quedando la empuñadura del bastón hacia el interior de la hombrera y la unión de las ramas hacia el hombro. 
·         Comisario Principal: tres bastones de mando orlados (Figura 1) 
·         Comisario: dos bastones de mando orlados (Figura 2)

Escala Ejecutiva

1. El elemento distintivo de esta escala es la serreta y el galón recto (descritos en el punto 2.2.), situados en la base de la hombrera. Excepcionalmente, la categoría de inspector jefe exhibirá un entorchado (descrito en el punto 2.1.).
2. Sus dos categorías se distinguirán por conjuntos, centrados verticalmente, de los siguientes elementos: - Bastón de mando orlado (descrito en el punto 2.5.), quedando la empuñadura del bastón hacia el interior de la hombrera y la unión de las ramas hacia el hombro. - Corona de laurel (descrita en el punto 2.6), quedando la unión de las ramas hacia el hombro.
·         Inspector Jefe: un bastón de mando orlado, con su base hacia el borde interior del entorchado. (Figura 3)
·         Inspector: tres coronas de laurel formando sus centros un triángulo equilátero, con su base hacia el borde interior de la serreta. (Figura 4). Durante el período de formación para esta escala, las divisas serán las siguientes:
·         Inspector alumno en prácticas: dos coronas de laurel situadas en paralelo e interiormente a la serreta. (Figura 5)
·         Inspector alumno de 2º año: una corona de laurel, cuya unión estará situada interiormente a la serreta. (Figura 6)
·         Inspector alumno de 1er. año: No existirán ningún elemento distintivo, salvo la serreta y galón de la escala. (Figura 7)

Escala de Subinspección

1. El elemento distintivo de esta escala es el galón recto (descrito en el punto 2.3.), situado en la base de la hombrera.
2. Su única categoría estará compuesta por los siguientes elementos, colocados en línea y centrados respecto a los ejes longitudinal y transversal:
·         Subinspector: una corona de laurel (descrita en el punto 2.6.), cuya unión estará situada interiormente al galón recto y tres galones en ángulo (del tipo descrito en el punto 2.8.) que estarán unidos y con sus vértices orientados hacia el cuello. Se situarán interiormente respecto a la corona de laurel. (Figura 8)

Escala Básica

1. Esta Escala no tiene ningún elemento distintivo, por lo que su hombrera será simple.
2. Sus dos categorías se distinguirán por conjuntos, colocados en línea, de los siguientes elementos: rama de laurel nervada (descrita en el punto 2.7.), con la base de la rama orientada hacia el exterior de la hombrera y la parte superior hacia el cuello, estará centrada, formando un ángulo de 45 grados con respecto a los ejes longitudinal y transversal y galón en ángulo (descrito en el punto 2.8.), cuyo vértice se orienta hacia el hombro.
·         Oficial de Policía: una rama de laurel y, exteriormente a ésta, tres galones en ángulo separados entre sí. (Figura 9)
·         Policía: una rama de laurel y, exteriormente a ésta, dos galones en ángulo separados entre sí. (Figura 10)
·         Policía Alumno en Prácticas: una rama de laurel. (Figura 11)
·         Policía Alumno: No existirán ningún elemento distintivo. (Figura 12)




Accidente de helicóptero SAR en Canarias


El día 19 de marzo de 2014, sobre las 21:00 horas, un helicóptero Super Puma HD-21 perteneciente al 802 Escuadrón del Servicio de Búsqueda y Salvamento del Ejército del Aire se encontraba realizando una misión rutinaria de entrenamiento consistente en efectuar prácticas de evacuación nocturna de personal mediante su izado en grúa desde el buque Meteoro de la Armada. Las maniobras estaban desarrollándose a 37 millas náuticas al este de la isla de Gran Canaria.

Durante el ejercicio, se perdieron las comunicaciones entre el buque y la aeronave y se iniciaron las labores de búsqueda, en las que inicialmente participaron el propio buque y un avión D-4 (CN-235) del mismo Servicio de Búsqueda y Salvamento que se encontraba en zona apoyando la operación, localizándose al sargento Johnander Ojeda Alemán con buen estado de salud.

Según declaraciones del rescatado, por causas desconocidas la aeronave entró en contacto con el mar hundiéndose. Inmediatamente se activaron todos los protocolos de emergencia.

En las labores de búsqueda participan dos embarcaciones de Salvamento Marítimo (Salvamar Mizar y Guardamar Talia), una de la Guardia Civil y una del Servicio de Vigilancia Aduanera, más los helicópteros de HELIMER (SASEMAR) y Guardia Civil, por su parte, el 802 Escuadrón aporta un avión D.4 VIGMA de vigilancia marítima y un helicóptero HD.21 Súper Puma idéntico al accidentado.

Los 4 tripulantes desaparecidos del Súper Puma accidentado son el capitán piloto Daniel Pena Valiño, de 36 años, nacido en Vitoria, casado y con 1.708 horas de vuelo en este tipo de helicópteros; la teniente piloto Carmen Ortega Cortes, también de 36 años de edad, nacida en Granada y con 1.474 horas de vuelo; el teniente piloto Sebastián Ruiz Galván, de 30 años, nacido en Cádiz y con 923 horas de vuelo; y el sargento tripulante Carlos Caramanzana Álvarez, de 31 años, nacido en Valladolid y con 792 horas de vuelo. El único tripulante rescatado ha sido el sargento tripulante John Ander Ojeda Alemán, de 26 años, nacido en Telde (Las Palmas) y con 220 horas de vuelo.

 Los cinco habían participado en el destacamento HELISAF del Ejército del Aire en Afganistán, conocido allí como el “sonido de la vida”, por la gran cantidad de vidas salvadas con sus helicópteros en las complicadas condiciones de vuelo que allí se dan.

El Aerospatiale AS 332 Super Puma es un helicóptero con capacidad para 15 personas equipado con modernos sistemas de navegación y comunicaciones. Tiene una autonomía de 300 millas náuticas y está dotado de una grúa para pesos de hasta 275 kilos, material de señalización, cesta de izado, y posibilidad de estibar hasta nueve camillas.
Su tripulación está formada por dos pilotos, un mecánico-operador de grúa, dos nadadores-rescatadores y un enfermero con los equipos y material para un correcto seguimiento de las condiciones del paciente.


15 mar. 2014

Los centinelas de la «tierra prometida» vigilan el Gurugú

CRUZ MORCILLO 

Cae la noche sobre Melilla y empieza el relevo de hombres de verde junto a la valla. Seis metros de altura separan los sueños africanos de las órdenes y la ley española. Los 1.500 inmigrantes que malviven en las faldas del monte Gurugú saben que hoy no toca intentarlo; la frontera está casi blindada. Es jueves y el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se ha marchado unas horas antes –por teléfono les ha llegado la noticia con suficiencia–. Marruecos ha cumplido y ha sembrado de vigilancia su lado de la frontera. La urgencia manda, confundida con las noticias de ida y vuelta que circulan por el móvil y las redes sociales.

La Guardia Civil medirá con tiralíneas su actuación, los dejará pasar, les llega a los subsaharianos a través de sus modernos «tam tam», pero también ha corrido la información de que se está reforzando la valla por enésima vez. Los operarios de Indra, encaramados en escaleras metálicas, han empezado a trabajar a la altura del río Beni Enzar, donde esta misma semana se produjo un salto con éxito, y ya están instalando la malla «antitrepa»: unos paneles de 2 por 1,5 metros que impedirán a los inmigrantes engancharse con sus ágiles dedos de pies y manos y escalar tres veces en cuestión de segundos.

El ojo que todo lo ve 

El «Centinela», una furgoneta Nissan equipada con una potente cámara térmica, barre toda Melilla en la oscuridad desde la Cuesta de la Peseta, el punto más alto de la Ciudad Autónoma. El guardia David mueve el objetivo y acerca y aleja el zoom en busca de cualquier movimiento. Las hogueras encendidas en los campamentos de estos «espaldas del desierto» brillan en la pantalla del ordenador; los jabalíes rebuscando comida y algunos gatos son lo único que se mueve esta noche, y ese tenue ir y venir se visualiza a más de cinco kilómetros en línea recta desde el montículo. Están en alerta máxima porque se ha detectado a unas 1.500 personas apostadas al otro lado,esperando con impaciencia. Pueden actuar en cualquier momento. Cuando hay un intento de salto, la cámara recoge las hileras de bultos humanos corriendo hacia su objetivo, separándose en grupos, camuflándose entre las viviendas marroquíes que se estiran en la ladera del monte.

«En cuanto los vemos aproximarse, avisamos al Centro de coordinación y a los marroquíes. Los compañeros que están de servicio en la valla (patrullas móviles y fijas) hacen señales a los agentes alauís, a veces con linternas e incluso a gritos, porque lo más efectivo es lo más rápido. Si es necesario, sale el helicóptero para iluminar zonas», detalla el guardia. Pero el «ojo nocturno» de la Comandancia, con sus cámaras auxiliares térmicas, bautizadas como «Sophie», repartidas por el perímetro y en las torretas, no son suficientes.

Zanjas y militares 

El bosque cubre de sombra varios puntos de la frontera terrestre y esas zonas negras las conocen a la perfección los candidatos al salto. Pese a la desesperación, no hay azar, sino planificación, sostienen fuentes de la Guardia Civil. «El estereotipo es falso. Están muy bien organizados». Cada dos horas, dos agentes se relevan al mando del «Centinela», con los ojos enrojecidos de fijarlos en la pantalla y la oscuridad.«Aquí una distracción puede salir muy cara. Que se te echen encima y no haya tiempo de reacción».

Al otro lado, en Marruecos, no hay sensores térmicos pero los obstáculos naturales y artificiales se antojan insalvables. Bajar del monte por senderos imposibles, saltar zanjas que se cavan a toda prisa para dificultar el camino, sortear hitos que enlazan alambres de espino junto a la carretera de circunvalación, puestos de vigilancia y los militares de un Regimiento desplazado hasta los pies del vallado por el Rey Mohamed VI. Las chumberas y pitas que crecen sin control tampoco son despreciables. Si se superan todas esas barreras, al inmigrante aún le queda encaramarse seis metros, salvar las dos concertinas a distinta altura acabadas en punta, bajar, saltar la sirga tridimensional, un enredo diabólico de acero, volver a trepar por la tercera valla y arrojarse a España. Algunos usan las farolas a modo de cucaña improvisada.

El récord, diez segundos

 «Mire usted hay que verlo para creerlo. No tardan ni un minuto. El récord son diez segundos. Ninguno de nosotros podría hacer eso», explica el sargento Matas, que lleva pegado a esa valla desde 1992 y le queda poco para jubilarse. «Hay que pagar la hipoteca», bromea. Se ha tenido que cobijar de las pedradas muchas veces. Algunos de esos pedruscos permanecen enganchados en lo alto de la verja. «Sin novedad», replica al mando que se interesa por como avanza la noche.«Hoy no hay nada. Saben que ha estado el ministro». En el hito 15, entre río Nano y Vaguada Linares, el sargento nos relata cómo hace unas semanas un subsahariano se quedó prendido en el dedo de un compañero con sus dientes. Casi se lo arranca de un mordisco. La adrenalina se dispara en esas avalanchas. Unos que quieren pisar cemento o tierra española; los otros se afanan cada día para que no lo logren.

En ese hito 15, se les acusó de «devolver en caliente» (una figura que no recoge la ley de Extranjería) a varios subsaharianos. Una vez que el inmigrante ha pisado España debe ser reseñado. Algunos al saltar quedan en la zona intermedia de las tres vallas. Dependiendo del punto fronterizo esa zona puede tener anchura suficiente como para que pase un vehículo o ser tan estrecha que impida la circulación de una moto. Si el irregular no logra salvar la tercera valla, se considera que no está en España. Los agentes lo sacan como pueden –«no se crea que nos acompañan del brazo»–, dicen, y buscan una de las puertas por las que sus colegas marroquíes han autorizado la entrega. No hay accesos de entrada y salida coincidentes entre las alambradas, algunas puertas están separadas por muchos metros de distancia. «Que me expliquen cómo mueves a alguien que no quiere colaborar y la emprende a puntapiés, mordiscos o lo que pueda», pregunta en voz alta otro guardia anticipándose a la no respuesta.

«Si se te echan encima, ya no hay nada que hacer. En el momento en que tocan suelo español (unos centímetros de diferencia) se quedan. Es la ley». A partir de ese momento, los que lo consiguen también conocen la ley (el tiempo ha perfeccionado esta modalidad de vulneración de la frontera y, por tanto, la información) y la usan. O los trasladan a la Comandancia para desde ahí llevarlos a la Policía que debe reseñarlos o acuden ellos directamente a comisaría, dado que es la condición para entrar en el CETI, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes.

Tres comidas al día

 Hacia él corren en grupos o solos nada más saltar. El descampado en el que se levantan sus 17.000 metros cuadrados, tras dejar a un lado el cementerio musulmán, es el salvoconducto a la Península. Comida tres veces al día, en mesas y bancos metálicos; ropa nueva y útiles de aseo; un patio abierto con mini campo de fútbol, que sirve de improvisado tendedero, y unos barracones amarillo y albero donde cobijarse cada noche. Fue diseñado para 480 personas, pero esta semana albergaba a más de 1.200, incluido un centenar de niños, de una treintena de nacionalidades de África y Asia.

Es un «hogar» complejo donde los sin papeles reciben asistencia legal, médica y social. Concebido como estancia de paso, algunos llevan hasta cuatro años. A las 7.30 de la mañana sus moradores pueden salir y permanecer fuera hasta las 23.30. Unos intentan conseguir dinero en la calle trabajando ilegalmente como limpiacoches o cargando bolsas de la compra a cambio de unas monedas; los más se sientan a mirar o dan vueltas contando su terrible historia a quien los escuche. A sus puertas y en su interior, casi todos los días son «lunes al sol» esperando el viaje a la Península.

La opción del asilo 

El egipcio Jamal Hsin Ahmed se siente engañado. Muestra su tarjeta roja que lo identifica como solicitante de asilo tras pasar por Libia, Argelia y Marruecos. Dice, en árabe, que desde el 26 de diciembre espera una respuesta. La improvisada traductora de la ONG «Melilla Acoge» le explica que el proceso es lento y le pide paciencia. Jamal, el único que no viste el chándal que casi uniforma a los residentes, se enfada y desespera. Nos pide ayuda porque, asegura, huyó por ser opositor político y nadie le hace caso.

Muchos niños sirios corretean por el patio. Están con sus madres que han atravesado la frontera de Beni Enzar a pie, con un pasaporte marroquí comprado a precio de oro, aunque eso no lo cuentan. Los ciudadanos de esta nacionalidad y los africanos se miran de reojo. Los segundos los acusan de ser conflictivos. Desde noviembre han entrado más de cuatrocientos de forma ilegal, según los cálculos de la Policía.

Edith y Faly, dos nigerianas que aparentan ser unas niñas, gritan con sus bebés enganchados a la espalda. Esperan a sus maridos. Ellos están en Nador. Ellas llegaron en patera y quieren ir a la Península.Madrid está en boca de muchos, pero también Francia, Holanda y Alemania. Cualquier lugar al norte de Melilla y al norte del infierno que cargan en sus memorias.

Los guardias Ramón, Godoy y Miguel, miembros del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) apuran la guardia de la noche del jueves en situación de «prevenidos» en su base del puerto deportivo de Melilla. La zodiac, amarrada a tres metros, está preparada para dirigirse a cualquier punto en cuanto reciban el aviso de un avistamiento por agua. «Esta noche no se moverán. Está demasiado calmado el tiempo y la mar». Lo suyo es un combate cuerpo a cuerpo doble: con los inmigrantes y con el traidor Atlántico. Los tres arrastran en su memoria las imágenes del pánico propio y ajeno. La última patera que interceptaron, amarrada al muelle, conserva esa fotografía, con chalecos desinflados, redes y mantas para ocultarse debajo. «Las barcas de madera las construyen ex profeso para la travesía y las pintan con el color azul y las letras de los pescadores de Beni Enzar», al otro lado de la bahía, tan cerca que un nadador medio podría salvar el tramo sin dificultad. A la caña colocan a senegaleses, excelentes navegantes, que arriesgan hasta el límite y juegan a la persecución con la Guardia Civil haciendo requiebros y tirando de motor hasta casi reventarlo.

Con gasoil y mechero 

«Nos acercamos a una zodiac y uno de ellos cogió un bidón de gasolina en una mano y un mechero en la otra», relata el guardia Ramón, joven y fibroso, que cambió el GRS por el mar. La embarcación de los agentes, la más grande, lleva en su panza un depósito lleno de combustible y todo es goma. Una llama provocaría una fogata y una explosión visible desde media Melilla. «Han arrancado a las barcas cualquier elemento al que nos podamos agarrar, el cabo, las asas, todo, para que sea imposible maniobrar con ellas».

La inmigración se mide en sueños con tarifa económica. Los más pobres, los desheredados se amontonan en campamentos infames en el Gurugú, según su país de procedencia (Camerún, Mali, Costa de Marfil...). Los hombres, dirigidos por un «chairman» o jefe, se refugian en chabolas de palos y plásticos y miran codiciosos y esperanzados los edificios más altos de la ciudad con el mar de fondo. Retrato idílico si no fuera falaz. Sus mujeres y niños están ocultos a las miradas de los periodistas y a las posibles incursiones de los militares y las fuerzas auxiliares marroquíes. El menú, dos dátiles y un trago de leche de los tetra brik que acaban de comprar los encargados en Beni Enzar con el dinero recaudado tras mendigar toda la mañana; pan y un engrudo que nadie quisiera probar. Cazum, en el campamento de los marfileños, nos ofrece comida. Lleva tres años esperando para saltar. Nunca lo ha conseguido. Otros llevan tres meses y hay alguno al cabo de treinta días ya está en el CETI de Melilla. La suerte juega al final sus cartas.

En los pueblos de la provincia de Nador los subsaharianos que aún conservan algo de dinero abarrotan pensiones y habitaciones alquiladas o se ocultan en casas abandonadas. Junto a ellos, hay también unacreciente presencia de inmigrantes con posibles, sirios sobre todo, que tienen acceso a hoteles y han recalado con joyas, euros, francos suizos y dólares. Son quienes compran pasaportes en el mercado negro y no se la juegan en la sirga.

La valla es la cara visible, la que llena portadas y telediarios, pero la inmigración irregular de Melilla tiene muchos prismas. El verdadero «coladero» es el paso habilitado de personas y mercancías de Beni Enzar, que atraviesan hasta 30.000 personas al día. Un paso y una aduana comercial sin aranceles, auténtico motor de la economía al otro lado, en Beni Enzar, en Nador y en todo el norte de Marruecos. Una frontera sin tecnificar donde pasar o no depende de la habilidad del agente que visa.

Los policía y guardias civiles de la trinchera de Melilla mantienen la compostura y el ánimo, pero sienten que son el eslabón débil de una ley de Extranjería que debiera ser más restrictiva a su juicio. Ellos son los ojos de la frontera, con los medios que tienen y con las miradas que los vigilan. «¿Desánimo? Eso nunca. Somos los centinelas de la frontera de Europa».

Fuente: ABC

11 mar. 2014

En memoria de las víctimas del atentado del 11 de marzo.



Abad Quijada, Eva Belén Abril Alegre, Óscar Acero Ushiña, Liliana Guillermina Aguado Rojano, Florencio Alonso Rodríguez, Juan Alberto Álvarez González, María Josefa Aparicio Somolinos, María Nuria Arenas Barroso, Alberto Asenov Andrianov, Andriyan Astocondor Masgo, Neil Hebe Ávila Jiménez, Ana Isabel Badajoz Cano, Miguel Ángel Ballesteros Ibarra, Susana Barahona Imedio, Fracisco Javier Barajas Díaz, Gonzalo Bedoya, Gloria Inés Ben Salah Imaddaouan, Sanae Benito Samaniego, Rodolfo Bodea, Anca Valeria Bogdan, Livia Brasero Murga, Florencio Bravo Segovia, Trinidad Bryk, Alina María Budai, Stefan Budi, Tibor Cabrejas Burillo, María Pilar Cabrero Perez, Rodrigo Calvo García, Milagros Cano Campos, Sonia Cano Martínez, Alicia Carrilero Baeza, Jose María Carrión Franco, Álvaro Casas Torresano, Francisco Javier Castillo Muñoz, Cipriano Castillo Sevillano, María Inmaculada Centenera Montalvo, Sara Cisneros Villacís, Oswaldo Manuel Ciudad Real Díaz, María Eugenia Contreras Ortiz, Jacqueline Contreras Sánchez, María Soledad Criado Pleiter, Mª Paz de Benito Caboblanco, Esteban Martín de las Heras Correa, Sergio de Luna Ocaña, Miguel de Miguel Jiménez, Álvaro del Amo Aguado, Juan Carlos del Río Menéndez, Marta del Río Menéndez, Nuria Diac, Nicoleta Díaz Hernández, Beatriz Dima, Georgeta Gabriela Dimitrova Paunova, Tinka Dimitrova Vasileva, Kalina Djoco, Sam Dos Santos Silva, Sergio Duran Santiago, María Dolores El Amrati, Osama Encinas Soriano, Sara Fernández Davila, Carlos Marino Fernández del Amo, María Ferrer Reynado, Rex Figueroa Bravo, Héctor Manuel Frutos Rosique, Julia Fuentes Fernández, María Dolores Gallardo Olmo, Jose Gallego Triguero, Jose Raúl Gamiz Torres, María del Pilar García Alfageme, Abel García Arnáiz, Juan Luis García Fernández, Beatriz García García-Moñino, María de las Nieves García González, Enrique García Martínez, Cristina Aurelia García Presa, Carlos Alberto García Sánchez, Jose Garrote Plaza, Javier Geneva, Petrica Gil Pérez, Ana Isabel Gil Pérez, Samuel Gomez Gudiña, Óscar González Gago, Félix González García, Angélica González Grande, Teresa González Roque, Elías Gracia García, Juan Miguel Guerrero Cabrera, Javier Gutiérrez García, Berta María Hermida Martín, Pedro Iglesias López, Alejandra Itaiben, Mhamed Izquierdo Asanza, Pablo Jaro Narrillos, María Teresa Jiménez Morán, Nicolás Kladkovoy, Oleksandr Laforga Bajón, Laura Isabel León Moyano, María Victoria Lominchar Alonso, María Carmen López Díaz, Miriam López Pardo, Mª Carmen López Ramos, María Cristina López-Menchero Morago, Jose María Macías Rodríguez, Mª Jesus Mancebo Zaforas, Francisco Javier Manzano Perez, Ángel Marín Chiva, Vicente Marín Mora, Antonio Martín Baeza, Begoña Martín Fernández, Ana Martín Pacheco, Luis Andres Martín Rejas, María Pilar Martinas, Alois Martínez Rodríguez, Carmen Mónica Melguizo Martínez, Miriam Mengíbar Jiménez, Javier Mitchell Rodríguez, Michael Modol, Stefan Mopocita Mopocita, Segundo Víctor Mora Donoso, Encarnación Mora Valero, María Teresa Moral García, Julia Moreno Aragonés, Francisco Moreno Isarch, Jose Ramon Moreno Santiago, Eugenio Morís Crespo, Juan Pablo Muñoz Lara, Juan Narváez de la Rosa, Francisco Jose Negru, Mariana Nogales Guerrero, Ismael Novellón Martínez, Inés Orgaz Orgaz, Miguel Ángel Pardillos Checa, Ángel Parrondo Antón, Sonia Pastor Ferez, Juan Francisco Paz Manjón, Daniel Pedraza Pino, María Jose Pedraza Rivero, Miryam Pellicari Lopezosa, Roberto Pérez Mateo, María del Pilar Pinel Alonso, Felipe Plasencia Hernández, Martha Scarlett Ples, Elena Polo Remartínez, María Luisa Popa, Ionut Popescu, Emilian Prieto Humanes, Miguel Ángel Quesada Bueno, Francisco Antonio Ramírez Bedoya, John Jairo Ramos Lozano, Laura Reyes Mateos, Miguel Rodríguez Casanova, Jorge Rodríguez Castell, Luis Rodríguez de la Torre, María de la Soledad Rodríguez Rodríguez, Ángel Luis Rodríguez Sánchez, Francisco Javier Rogado Escribano, Ambrosio Romero Sánchez, Cristina Rzaca, Patrica Rzaca, Wieslaw Sabalete Sánchez, Antonio Sánchez Dehesa Frances, Balbina Sánchez López, Sergio Sánchez Mamajón, María Isabel Sánchez Quispe, Juan Antonio SantaMaría García, David Sanz Morales, Juan Carlos Sanz Pérez, Eduardo Senent Pallarola, Guillermo Serrano Lastra, Miguel Antonio Serrano López, Rafael Sfeatcu, Paula Mihela Sierra Serón, Federico Miguel Simón González, Donmino Soler Iniesta, María Susana Soto Arranz, Carlos Staykova, María Ivanova Subervielle, Marion Cintia Sucio, Alexandru Szpila Danuta, Teresa Tenesaca Betancourt, Jose Luis Toribio Pascual, Iris Torres Mendoza, Neil Fernando Torronteras Gadéa, Francisco Javier Tortosa García, Carlos Tudanca Hernández, María Teresa Utrilla Escribano, Jesus Valderrama López, Jose Miguel Valdez Ruiz, Saul Vega Mingo, María Mercedes Vilela Fernández, David Zamora Gutierrez, Juan Ramón Zokhnyuk, Yaroslav Zsigovszki, Csaba

4 mar. 2014

El XM25 CDTE, nuevo rifle del ejército americano

El XM25 Counter Defilade Target Engagement (CDTE) System,2 también conocido como Punisher e Individual Semiautomatic Air Burst System es un lanzagranadas de explosión aérea derivado del XM29 OICW. Fue suministrado a los soldados que sirven a la guerra de Afganistán y se prevé su adquisición completa en 2013.
El fusil XM25 usa proyectiles que son programados para explosionar cuando viajan a una distancia determinada dando en un blanco previamente programado.
Con el nuevo sistema de ataque a objetivos escondidos, puede alcanzar una distancia de 2,300 pies (701.04 metros) haciendo posible ahora el alcance a objetivos que anteriormente estarían fuera del alcance de fusiles convencionales.
El arma usa un telémetro láser que determina la distancia exacta donde se encuentra el objetivo, después el mismo soldado puede añadir o restar 3 metros para que el proyectil atraviese la barrera y explosione por encima o debajo del enemigo. Los soldados ahora podrán usarlos contra los francotiradores protegidos en las trincheras necesidad de acudir al ataque aéreo.


El cartucho de 25 milímetros contiene un chip que calcula la distancia por el numero de giros del proyectil al salir del ánima del arma, ya que esta está estriada. El Teniente Coronel Christopher Lehner, jefe de projecto del sistema, describe esta arma como única y predice que otros países tratarán de copiarla. Él espera que ejército compre 12,500 fusil XM25 este año, suficiente para equipar a las fuerzas especiales. Lehner manifestó a Fox News:

"Con esta arma acabamos con los enemigos en sus escondites. Las tácticas actuales tendrán que ser revisadas. Los enemigos no tendrán otra opción que correr" .


Los expertos creen con este fusil las tropas enemigas estará expuestas donde quiera que se escondan.

El XM25 parece el arma perfecta para el enfrentamiento en medios urbanos a los que sometidos las tropas norteamericanas en Afganistán, y que solo ocasionalmente se hacen visibles cuando van a disparar.  El telemetro láser calculará la distancia donde se encuentra escondido el enemigo, y entonces el soldado americano añadiría un metro más usando un pulsador próximo al gatillo.  Cuando dispara, el cartucho explosivo es capaz de atravesar hasta un metro de pared y explosionar con la potencia de una granada de mano encima del enemigo.

El jefe de proyecto para nuevas armas del ejército norteamericano, Douglas Tamilio, dijo: "Este es el primer salto a la tecnología avanzada que hemos podido desarrollar e implementar", Tamilio dijo "puedes disparar un Misil Javelin que cuesta $67,000.  Estos nuevos cartuchos intelegentes costarán solamente $25 cada uno. Esta es un arma que cambiará las reglas del juego".

En las tácticas utilizadas durante miles de años se ha empleado el recurso del ataque desde los escondites o emboscada.  Bueno,  ahora no podrán hacerlo más.  Los vamos a destruir en sus escondites, y sólo tendrán dos salidas: huir o ser alcanzado por una de estas balas inteligentes.

El fusil inicialmente usará cartuchos de 25 mm de baja velocidad , pero sus fabricantes alegan que en el futuro podrían usar cargas explosivas más reducidas con el objetivo de aturdir o herir al enemigo en lugar de matarlo..