27 ene. 2014

Los Héroes del Orzan

Hoy, recordamos a los Héroes del Orzán, aquellos 3 policías que dieron su vida en La Coruña hace ya 2 años, al intentar rescatar a un jóven eslovaco, también fallecido, en medio de un temporal en Orzán. 
Ofreciendo, como dijo Ignacio Cosidó "un ejemplo máximo de lo que significa llevar su vocación de servicio hasta el extremo, de cómo traspasar la frontera del deber y de una generosidad sin límites."

También quiero volver a recordar a 2 grandes olvidados aquella noche, 2 personas que no dudaron en jugarse sus vidas por intentar ayudar a los agentes del Cuerpo Nacional de Policía.



Video de la cuenta oficial de la Policía en YouTube.

21 ene. 2014

75 aniversario del Ejército del Aire


El Ejército del Aire celebra este año 2014 su 75º aniversario, conmemorando así la ley de 7 de octubre de 1939, la cual crea y organiza el Ejercito del Aire.
Los primeros aviones militares llegaron a España en 1911, encuadrandose en otros ministerios. Fue al acabar la guerra civil, cuando se fundó el Ejército del Aire propiamente dicho, después de establecerse el Ministerio del Aire.
Con la citada ley, España se situaba a la altura de Reino Unido, Francia, Italia o Alemania, y adelantaba a otros países como Estados Unidos, que esperarían al término de la Guerra Mundial para crear su Fuerza Aérea.
Estos países junto con lo aprendido durante la Guerra Civil aconsejaron separar la aviación del Ejercito de Tierra, dandole la categoría de ejército.


19 ene. 2014

Diario de una eyección.

Indiscutiblemente, la profesión del piloto de caza nos brinda la posibilidad de vivir algunas de las sensaciones más impresionantes y exclusivas que puede experimentar una persona. Claro está que nadie ha pasado por todas y, por supuesto, que cada uno tiene su propia manera de sentirlas.
Por suerte o por desgracia, en mi opinión por suerte ya que os lo estoy contando, el 16 de junio de 2009 sobreviví a una eyección.
La mayoría de los que lo contemplamos como una posibilidad en nuestro día a día, en alguna ocasión hemos hablado con alguien que lo ha experimentado, o bien hemos pensado en cómo será, o como reaccionaríamos. A mí, sinceramente, me sorprendió de principio a fin y me pareció interesante dedicar un rato a escribir mi experiencia y de algún modo satisfacer la inquietud de quien pueda experimentarlo y de aquellos que trabajan para que tengamos esa segunda oportunidad.

En esos momentos, todo aquello que pueda arrojar algo de luz a tu situación, os lo aseguro, te viene a la cabeza. Nos preparamos a conciencia, estudiamos los manuales, nos entrenamos, pero al final, lo básico y aquello que por haberlo leído o escuchado con atención, o haberlo entrenado hasta la saciedad, en definitiva, lo que queda en el subconsciente, es lo que te resulta útil. Sencillamente, no tienes tiempo para más y la cabeza discrimina todo aquello de lo que te puedan surgir dudas.

De esto, como de todo aquello que hacemos día a día en cada misión se pueden sacar lecciones aprendidas. Yo he sacado las mías y espero que vosotros saquéis las vuestras. Ojalá no fuese así, pero cualquier día de estos os podéis ver en una situación parecida, shit happens!, es uno de los riesgos que conlleva esta apasionante profesión a laque nos dedicamos.

Dos F-18 volando a 30.000 pies y a0.87 de Mach, miro al otro avión y advierto un gran acercamiento, nos encontramos en una trayectoria indiscutible-mente a colisión. Me da la sensación que no tengo escapatoria. Veo como única opción picar, aunque sin una gran posibilidad de evitar el impacto.

Esta es la primera sensación sorprendente; cómo la cabeza, inconscientemente entra en modo supervivencia y en un momento sopesa todas las posibilidades y sin dudar un instante escoge una. Puede que solo estén pasando unos segundos, pero para tí todo va a cámara lenta. Cojo la palanca con ambas manos y pico bruscamente. Cierro los ojos e inmediatamente siento el impacto.

Acto seguido dejo de ver y tengo la sensación de estar girando brutalmente en todos los ejes, oigo constantemente los pitos del avión, e inmediatamente sé que tengo que eyectarme. Sigo sin poder ver, pero tengo la sensación de tener las manos a la altura de los hombros y la cabeza prácticamente entre las piernas. Intento llevar la cabeza hacia atrás y las manos a la palanca de eyección, pero me es imposible moverlas ni un centímetro por la fuerza centrífuga. Continúo intentándolo una vez tras otra sin ningún resultado, llega un momento que pienso que no tengo nada que hacer, hasta aquí hemos llegado, me voy a matar.

En ese momento me viene a la cabeza la imagen de mi hijo y empiezo a pensar en él y en mi mujer solos;¡de ninguna manera!, pego un grito y, no sé de donde, consigo sacar las fuerzas necesarias para llevar ambas manos a la palanca de eyección, intento llevar la cabeza hacia atrás, pe-ro no puedo. ¿Qué tengo que perder?, decido tirar de la palanca de todos modos, tiro de ella e inmediatamente siento una explosión y una sensación tremenda de alivio.

Esta es otra de esas sensaciones que me sorprendieron, siempre había imaginado la eyección como algo bestial, doce Gs instantáneas. No me quiero imaginar las Gs que llevaría en todos los ejes para que esto me resultara un alivio. Claro está que el ver de repente la posibilidad de salir de aquella situación debía de estar ayudando.

Sigo sin poder ver nada, intento abstraerme e intentar escuchar para saber que está sucediendo. Me da la impresión de que estoy cayendo boca abajo y oigo un “flop-flop”. La imagen que me viene a la cabeza es la de estar cayendo sentado en el asiento boca abajo con el paracaídas hecho un ovillo y flameando. Pienso que ya llevo mucho tiempo cayendo en el avión y después en caída libre, no puedo ver ni la altura ni el acerca-miento a la superficie y pienso que lo próximo que voy a sentir va a ser el impacto contra el agua.

Inmediatamente echo la mano derecha a la palanca de separación hombre-asiento, aprieto el botón y tiro. Siento como sé separa el asiento y un fuerte tirón en los hombros, en ese momento, por primera vez, puedo abrir los ojos. Advierto que estoy muy alto y prácticamente parado en el aire, con un ligero movimiento de rotación. Me toco la cara, no tengo el visor del casco, toco los broches del visor, ni rastro del visor. Tengo el casco y la máscara de oxígeno. Muevo piernas y brazos, parece que no tengo ninguna lesión. Por todas partes no veo más que agua, silencio absoluto.

Tercera sensación nueva, soledad. Una sensación grandísima de ser minúsculo en medio de todo aquel agua. ¿Cómo me puede haber pasado esto a mí? Éste es el primer momento en el que tengo tiempo hasta el próximo acontecimiento, el cerebro se relaja y empiezo a darle vueltas a la cabeza. Empiezo a experimentar una sensación terrible de angustia ante la posibilidad de que Alberto haya muerto en el impacto. Hace un par de meses que ha sido padre por segunda vez, ¿qué va a ser de María y de los niños?, yo me haré cargo..., ¡no puede ser!, miro como un loco en todas direcciones, no veo nada más que restos de los aviones flotando en el aire, me pasa justo por de-bajo de los pies una compuerta del fuselaje del avión, hay una gran mancha blanca en el agua, justo debajo de mí.

Cuando llevo un par de giros con el paracaídas, mirando hacia abajo, veo un paracaídas entrando en el agua. ¡Sí!, ha saltado, no sé cómo estará, ¡pe-ro ha saltado!. Empiezo a pensar en lo próximo que me va a pasar. Voy a caer al agua, ¿qué puede suceder?, que se me caiga el paracaídas encima; recuerdo el SURMAR que había realizado unas semanas antes. Si se me cae encima el paracaídas tengo que buscar un nervio y seguirlo hasta que salga a la superficie. No obstante decido coger el machete del anti-G por si me enredo con alguna cuerda. Me miro el gemelo izquierdo y veo la funda del cuchillo colgando de la punta, echo la mano a la funda y al tocarla me da la impresión de que no está el cuchillo (mas tarde, en el helicóptero me doy cuenta de que sí estaba, pero el broche de la piedra, que llevaba bastante tiempo sin tener, hacía que la solapa de cierre ondease, y creí que había perdido el cuchillo),creo que lo he perdido en la eyección. Ya veré que hago, de momento vamos a caer al agua.

Recuerdo el relato de la eyección de Dani Alemán y cómo le había costado mucho encontrar la T de suelta de los atalajes, echo la mano derecha a la entrepierna e inmediatamente la toco, ya la tengo localizada, estoy a punto de entrar en el agua, he olvidado soltar el kit de supervivencia..

Entro en el agua e inmediatamente se hincha el chaleco, salgo rápidamente a la superficie, me sorprende cuánto se hincha el chaleco, resulta bastante incómodo. Observo que el paracaídas está en la superficie a la izquierda. No recuerdo si es en éste momento o a posteriori cuando me suelto los atalajes accionando la T, pero en algún momento lo hago. Poco después de salir a flote noto como me escoro y comienzo a hundirme, parece que el kit de supervivencia esté tirando de mí hacia el fondo, intento impulsarme hacia la superficie, pero advierto que tengo los pies enredados en las cuerdas del paracaídas y no tengo suficiente fuerza con los brazos para hacerlo. Tampoco tengo el machete para intentar cortar las cuerdas. Gracias a Dios que no me ha dado por soltarme la máscara de oxígeno, puedo res-pirar. Empiezo a mover de forma circular las piernas a ver si doy con el sentido de giro del enredo y de repente noto como me suelto de las cuerdas, consigo salir a la superficie.

La balsa no se ha hinchado, tiro de la cuerda del kit de supervivencia y lo saco a flote, lo giro hasta que encuentro algo que supongo que es el acciona-miento manual de la balsa; tiro y se hincha inmediatamente. El oxígeno salea presión entre la máscara y mi cara, me escupe agua a los ojos, me desconecto la máscara, pero se queda colgando del cable de comunicaciones, me la arranco. Tras varios intentos, costaba bastante con el chaleco tan hinchado, consigo subirme a la balsa. Observo una gran mancha verde alrededor de mi. Decido dejar en el agua el kit colgando del chaleco para recuperarlo más tarde, después de descansar un poco.
Oigo ruido de aviones, miro hacia arriba y veo dos F-18 dando vueltas encima de mí, no sé cuánto van a tardar, pero en ese momento sé que van a rescatarme.
Es una de las mejores sensaciones que he tenido en mi vida, respiro. Gracias Luis, gracias Care.

Intento ver donde está Alberto, pe-ro el oleaje, aunque no es excesivo, no me lo permite. Cojo del chaleco el bote de humo, pero decido usarlo sólo en el caso de que vea que el helicóptero no me localiza, no vaya a ser que queme la balsa y me quede sin ella. Está claro que los aviones me han localizado. Poco más tarde oigo el sonido de un helicóptero y lo veo, vira directamente hacia mi posición.

El rescatador ha saltado al agua y se me aproxima, hay muchísimo ruido del helicóptero y el agua se agita mucho, salpicando con fuerza. El res-catador me indica que me baje de la balsa, me pone el cincho y me abraza, comenzando a subirnos la grúa. Me suben al helicóptero, me tumban en un lateral y a la pregunta de la sanitario le respondo que estoy bien. Me intento levantar continuamente para ver si rescatan a Alberto, preguntando si lo ven, si está bien. Continuamente me obligan a sentarme, diciéndome que no me preocupe, que lo tienen localizado. No puedo quedarme quieto, hasta que veo como el helicóptero que-da estacionario y de nuevo empieza abajar el rescatador, ya lo van a sacar, me quedo sentado, expectante. A los pocos minutos meten a Alberto por la puerta, ¡váya careto!, seguro que yo estoy igual de guapo. Nos fundimos en un abrazo, ¡hemos salido de ésta!

También es curioso cómo se pasa por un amplio abanico de esta-dos de ánimo desde que te ves a salvo en el helicóptero, hasta que aterrizas en la base. Desde la alegría, los abrazos, los besos; ese subidón de adrenalina que hace que no sientas ninguna de las lesiones que tienes, hasta la tristeza de sentarte y preguntarte el porqué de todo lo que ha pasado, de si podrías haberlo evitado y de lo diferentes que podrían ser las cosas de no haber tenido la suerte que has tenido.

En fin, esta ha sido mi experiencia, una experiencia que puedo relatar gracias al excelente trabajo de muchos compañeros de éste Ejército del Aire, que se esfuerzan para que los pilotos de caza salgamos cada día a hacer el nuestro, sin plantearnos si lo que hacemos es peligroso o no, sino de cómo podemos hacerlo mejor y de la manera más efectiva. Si lo conseguimos, sin duda alguna, el mérito también es vuestro
  
Capitán Antonio Manuel Monge Pereira.

12 ene. 2014

¿Deberíamos estar ahí o no?

Hoy me gustaría publicar este texto con el que da comienzo la película "Red de Mentiras", ya que resulta ser especialmente esclarecedor. Su autor es el editorialista del Washington Post, David Ignatius, uno de los mejores expertos en servicios de inteligencia:

 "¿Deberíamos estar ahí o no?, da igual cual sea la respuesta, porque estamos ahí, estamos cansados y no vemos el final. Ni siquiera podemos consolarnos pensando que nuestro enemigo está tan cansado como nosotros, porque no lo está. Es una falacia eso de que una guerra prolongada debilita al enemigo ocupado. Lo más probable es que el enemigo se fortalezca, se acostumbre a la privación, se adapte y responda en consecuencia; todo ello sobre el escenario de operaciones. Mientras en nuestros países, cada muerte, hace que la opinión pública pase rápidamente de estar a favor de la intervención, a estar en contra y de ahí a ser completamente hostil. La gente está harta de guardar minutos de silencio, quiere oír que todo esto se ha acabado.

A pesar de que hemos incrementado sensiblemente nuestra intensidad operativa, por más que caigan elementos como Bin Laden, parece que en realidad no se produce ningún progreso.
Nos enfrentamos a una conflagración global en potencia. Para sofocarla hay que aplicar una diligencia constante".

Verán, nuestro enemigo se ha percatado que se enfrenta a individuos del futuro; eso es tan brillante como irritante. Si uno vive en el pasado y se comporta como en el pasado, a la gente del futuro le resulta difícil encontrarlo. Se tira el teléfono móvil, no se mandan e-mails. Se dan las instrucciones cara a cara, mano a mano; se da la espalda a la tecnología y se desaparece entre la multitud, sin banderas ni uniformes.
Nosotros, los del futuro, somos unos 'pisahormigas' y miramos hacia abajo, de un lado a otro, y nos preguntamos ¿Contra quién mierda luchamos? En una situación como ésta, nuestros amigos visten igual que nuestros enemigos y, nuestros enemigos visten igual que nuestros amigos.

Y lo que quiero que entiendan es que, esa gente no quiere negociar, en absoluto, quieren que el califato universal se instaure en toda la faz de la tierra y quieren a los infieles convertidos o muertos.

Así pues, lo que ha cambiado es que nuestro enemigo, supuestamente nada sofisticado ha descubierto la verdad objetiva y nada sofisticada: somos un blanco fácil y poner fin a nuestro mundo es mucho más simple de lo que parece. Si le quitamos el pie de la garganta a este enemigo un sólo minuto, nuestro mundo puede cambiar por completo".

10 ene. 2014

Carta de un policía a algunos medios de comunicación.

Transcribo literalmente un texto con bastante tiempo ya, pero que he vuelto a leer recientemente:

Señores periodistas:

Lo primero de todo darles las gracias de parte de todos los Policías que cada día se juegan el tipo en la calle.
Gracias por complicarnos aún más el trabajo.
Gracias por contar las noticias como les ha dado la gana.
Gracias por confiar antes en personas que han estado detenidas que en los agentes que salen cada día a la calle para protegerles.
Gracias por hablar en los medios sin conocimiento de causa.
Gracias por el clima de crispación social que han logrado.

Mire, nosotros no sabemos si esta avalancha de noticias son una maniobra política para desprestigiar o simplemente porque no hay nada mejor que contar. Lo que si sabemos que es que gracias a estas noticias, que cada día tenemos más complicaciones en la calle.

Los detenidos nos gritan, insultan y amenazan con denunciarnos y por supuesto nos tenemos que quedar impasibles ante esta situación.Sin contar con el rechazo del ciudadano, que no ayuda nada en accidentes de tráfico, incendios y diferentes actuaciones a las que nos enfrentamos.Antes de hablar del trabajo de un policía deberían informarse de cómo trabajamos y porqué utilizamos algunos métodos que a la vista de un ciudadano pueden no comprenderse.Es indignante que salga una imagen en televisión donde un tío le rompe la nariz a un Policía de antidisturbios y se señale con un circulito rojo el punzón de goma.

¿A nadie le ha importado el estado de salud de ese agente? ¿No se le ocurrió al cámara seguir al agresor y captar la imagen de su cara? Señores ¿a qué estamos jugando? Ese punzón que llevaba el Policía en la mano es simplemente un pequeño objeto de goma dura, no pincha, no corta, no provoca lesiones, solo se utiliza para presionar, sin mucha fuerza, puntos de dolor del cuerpo para inmovilizar a personas agresivas. ¿No les parece bien? Es el medio menos agresivo que se puede utilizar para reducir a alguien.

Los guantes negros, son simples guantes de auto protección, con fibra anti-corte para no dañarnos las manos con posibles objetos punzantes que llevan 'los malos', cuchillas, agujas... Y por cierto que la casa no nos los da, los tenemos que comprar de nuestro bolsillo en la mayoría de las ocasiones y en ningún caso se usan para pegar a nadie sin dejar marca (como dicen ustedes en sus noticias).

A los detenidos se les desnuda, se les quitan los cordones de los zapatos, cinturones, pendientes, incluso a las mujeres el sujetador. Se les retira cualquier objeto con el que puedan autolesionarse en las celdas. Esto es únicamente una medida de seguridad (para los detenidos) incluso si están muy alterados, se les deja las esposas puestas, se les inmovilizan las piernas o se les pone un casco de moto.
Tendrían que ver ustedes lo que una persona detenida es capaz de hacer dentro de una celda. Se dan golpes contra la pared, se muerden, dan patadas y luego dicen les hemos pegado.Bajo ningún motivo, un detenido entra en una celda sin cumplir las medidas de seguridad obligatorias, y sinceramente ¿creen ustedes que son supercolaboradores? ¿Que no oponen resistencia? ¿Que entran como corderitos? ¿Dónde viven ustedes en los mundos del corazón rosa? Piénsenlo detenidamente.

En relación al trágico incidente del esquizofrénico muerto... Bien, infórmense de la cantidad de agresiones que había protagonizado, de las veces que se le había detenido, de cuál era su estado mental, de cuál era su nivel de agresividad. El Policía se encontraba acorralado, corriendo de espaldas con el hombre delante amenazándole con un pico de obra y la única alternativa para salvar su vida y la del resto de personas que allí se encontraban fue disparar, eso sí, apuntándole al brazo que sostenía el pico. Pero muy a pesar nuestro no somos infalibles ni tiradores olímpicos y un disparo provocó su muerte.
Por favor, léanse el informe forense, léanse el auto dictado por el juez. ¿Nadie se ha preguntado en qué estado ha quedado el agente? ¿Piensan que ese agente no ha sufrido? Cada vez que hablan den la tele, radio, prensa.... ese joven lo pasa fatal. No es agradable matar a alguien y es algo que se mete en tu cabeza para toda la vida. Piénsenlo.

Sobre el incidente del señor detenido de las Cortes que según ustedes quedó inconsciente... (¿Lo han comprobado con el informe forense?). Les invito a que intenten reducir a un hombre alterado, bajo los efectos de la cocaína, un personaje que había destrozado a golpes de cabeza los cristales de la mampara del vehículo policial y mas cositas que había hecho que nadie menciona.
¡¡INFÓRMENSE!! que para algo son periodistas.

Sobre el chico gitano que saltó del vehículo mampara, solo un apunte: Un vehículo policial tiene una mampara de plástico duro que divide el habitáculo del detenido y el de los agentes. ¡Es materialmente imposible acceder desde alante a detrás! Osea que esos agentes no pudieron empujar al detenido. Rompió los cristales a patadas y saltó solito.

 NO SOMOS ASESINOS, NO SOMOS TORTURADORES. SOMOS PERSONAS NORMALES, HOMBRES Y MUJERES QUE INTENTAN HACER SU TRABAJO. NO NOS QUEMEN QUE YA TENEMOS BASTANTE CON LOS POCOS MEDIOS DE QUE DISPONEMOS. RESPETEN NUESTRO TRABAJO Y NO SE INVENTEN MAS TONTERÍAS.

Por supuesto esta carta no trascenderá, no es escabroso, no es noticia. Espero que por lo menos lo puedan leer los redactores de esta cadena que han llenado horas de sus informativos de mentiras.Pero sepan que están haciendo mucho daño a la moral de los cuerpos de seguridad que salen cada día a la calle intentando cumplir la ley.

Atentamente un Agente que en su carrera policial ha sido agredido, insultado, escupido, amenazado y se ha jugado la vida... (Exactamente igual que el resto de mis compañeros) y nunca, nunca nada de esto salió en prensa.

6 ene. 2014

Pascua Militar

Sus Majestades los Reyes, acompañados por Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias, han presidido hoy el acto de la Pascua Militar, a dicho acto, también han asistido el presidente del Gobierno, los ministros de Defensa e Interior, el jefe de Estado Mayor de la Defensa y el jefe del Cuarto Militar de la Casa de Su Majestad el Rey.

Al comienzo de sus palabras, SM el Rey indicó que "quienes estáis en este Salón del Trono representáis a la gran familia militar, a todos y cada uno de los compañeros que cotidianamente desarrollan su importantísima labor en todo el territorio nacional, a los que navegan las aguas del Indico, patrullan la frontera sur del Líbano con Israel, afrontan operaciones en el continente africano o han recorrido los peligrosos caminos de Afganistán y de tantos otros lugares", al tiempo que agradeció "a todos vuestro compromiso y vuestro trabajo".

En su discurso, Don Juan Carlos ha agradecido el trabajo que se está realizando para mantener las capacidades que se requieren para garantizar la seguridad y la defensa de nuestra Patria. Además de calificar como imprescindible el obtener el máximo rendimiento de los recursos y mantener la operatividad de nuestras Unidades.

Su Majestad ha animado "a perseverar en vuestra ejemplaridad y en vuestra vocación de servicio. A seguir transmitiendo confianza y serenidad. A continuar trabajando unidos por la seguridad y el bienestar del conjunto de los españoles. A ser, de esa manera, los primeros en ofrecer y los últimos en recibir; esa es la grandeza de la milicia, la vuestra".

"Nuestra sociedad responderá siempre a vuestra generosidad con su reconocimiento y admiración, como reflejan las encuestas. Y yo, como siempre, sentiré el orgullo de ser vuestro Jefe", concluyó Su Majestad el Rey para finalizar.



 Pascua Militar             

El origen de esta conmemoración se remonta al siglo XVIII, cuando durante al reinado de Carlos III, se recupera Menorca a los ingleses el 6 de enero de 1782, después del desembarco y cerco de Mahón por la escuadra francoespañola, compuesta por 52 navíos que llevan a bordo 8.000 soldados. Como expresión de júbilo, Carlos III ordenó a los virreyes, capitanes generales, gobernadores y comandantes militares que, en la fiesta de la Epifanía, reuniesen a las guarniciones y notificasen en su nombre a jefes y oficiales de los ejércitos su felicitación.
Desde que S.M. el Rey se hiciera cargo de la Jefatura del Estado el acto institucional de la Pascua Militar tiene lugar en el Palacio Real de Oriente de Madrid el 6 de enero. Para la tradicional celebración se reúnen en el Salón del Trono, presididos por SS.MM. los Reyes, acompañados de la Familia Real, el presidente del Gobierno, ministros, autoridades civiles, Asociación de Veteranos, Hermandad de Caballeros Mutilados de Guerra por la Patria y una nutrida representación de los tres ejércitos de las Fuerzas Armadas, así como de todas las jerarquías y empleos militares.

La celebración de la Pascua Militar constituye un solemne acto castrense con el que se inicia el año militar. En dicho acto se realiza un balance de las vicisitudes del año anterior y se marcan las líneas de acción que se desarrollarán en el siguiente. Además, se imponen condecoraciones militares a aquellos civiles y miembros de las Fuerzas Armadas que se han hecho acreedores de ellas durante el año vencido.

4 ene. 2014

Special Warfare Combatant-craft Crewman (SWCC): No sólo el servicio de taxi de los equipos SEAL

"Eche un vistazo tras el programa SWCC (Special Warfare Combatant-craft Crewmen). Estos hombres son una parte integral de nuestro equipos regulares y SEAL Team 6. Este artículo fue escrito por un antiguo miembro del SWCC y que actualmente se encuentra en activo en otro área y desea permanecer en el anonimato".
-Glen Doherty


Usted lo ha visto en muchas películas y libros. Los tripulantes de combate, bajando el río con armas Gatling Sen todos los lados, y vestidos, pintados y listos para el combate.
Vea lo que sucede cuando la leyenda por error dice "equipos SEAL.": una avalancha de publicaciones, mensajes y protestas de los que "quisieron ser", jugadores de videojuegos y de airsoft diciendo a gritos que se trata de "marineros" no miembros del SEAL. Mas adelante siguen con connotaciones negativas, en su mayoría haciendo la suposición de que todos son exfumadores y que no pudieron unirse a los grupos de Guerra Naval Especial a través del curso BUD/S, por lo que optaron por la via fácil.

Eso no es lo que sucede y podría parecer cierto hasta un punto para algunos. Todos los candidatos que intentan conseguir un puesto de tripulante deben pasar el PT (entrenamiento físico), con los mismos requerimientos que para entar en un equipo SEAL y ambos tienen el mismo requisito ASVAB (Armed Services Vocational Aptitude Battery).

Durante el largo y extenuante entrenamiento hay algunos estudiantes que se transfieren del curso BUD/S (Basic Underwater Demolition/SEAL) al SWCC, pero hay ciertos criterios para hacerlo. En primero lugar no pueden transferirse aquellos que sean bajas solicitadas, médicas o por disciplina. Además el solicitante debera haber pasado la Semana del Infierno.
El estudiante de transferencia deberá presentar una solicitud por escrito y debera ser aprobada, y no hay ninguna garantía de que se apruebe. Una vez aprobada el estudiante comunica que esta listo para entrenar al día siguiente, listo para aprender a navegar, comunicarse y disparar.

La Semana del Infierno responde a la pregunta que los SEAL quieren saber: ¿Podría trabajar cuando está cansado, hambriento y triste? ¿Podría nadar en agua helada? ¿Podría completar la misión? Si él puede entonces se le permite continuar con el entrenamiento. 

Las tripulaciones de combate no pasan por el curso BUD/S pero pasan por un período de formación donde no falta la falta de descanso, mucho agua, frío y constante miseria.

Mientras que los participantes en la Semana Infierno hacen divertidas actividades como carreras cronometradas, ejercicios de silbato, carreras de IBS, las tripulaciones de combate estan sometidas a escenarios tipo una y otra y otra vez, además de carreras cronometradas, nados en el océano, etc.


La separación en Guerra Naval Especial entre SEAL y SWCC es la misión. El área de trabajo de un equipo SEAL implica todo por encima y por debajo de la línea de flotación y más allá de la zona de costa. La zona de trabajo de las tripulaciones de combate, es la línea de flotación y acaba en la línea de costa. 

Glen Doherty, ex SEAL de la Marina, fue asesinado con el embajador de EE.UU. Christopher Stevens en Bengasi, Libia el 11 de septiembre del 2012. 


Traducido del inglés. Fuente: U.S. Navy SEAL