12 oct. 2013

12 de octubre, Día de la Fiesta Nacional

Hoy y como cada 12 de octubre celebramos la festividad de Nuestra Señora del Pilar, patrona de la Guardia Civil y de la Hispanidad.

También celebramos la Fiesta nacional de España tal y como está regulado por la Ley 18/1987, de 7 de octubre.
La fecha elegida, el 12 de octubre, simboliza la efemérides histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los reinos de España en una misma monarquía, inicia un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos.

11 oct. 2013

12 de Octubre, El Día de Todos.


La conmemoración de la Fiesta Nacional, práctica común en el mundo actual, tiene como finalidad recordar solemnemente momentos de la historia colectiva que forman parte del patrimonio histórico, cultural y social común, asumido como tal por la gran mayoría de los ciudadanos.

La fecha elegida, el 12 de octubre, simboliza la efemérides histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los Reinos de España en una misma Monarquía, inicia un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos.

3 oct. 2013

«El combate es mejor que el sexo»

«Cualquiera que sea su origen, su religión, su nacionalidad, cualquiera que sean sus títulos y nivel escolar, cualquiera que sea su situación familiar o profesional, la Legión extranjera le ofrece una nueva oportunidad para una nueva vida. Venga a unirse a 7.699 legionarios de 136 países diferentes para construir un futuro de excepción, donde honor y fidelidad son valores fundamentales». A ese reclamo visto por internet atendió Iván Monteserín hace cinco meses, tras desesperarse cursando un año de Derecho y con la vista puesta en terminar ingresando en la Policía. Aunque esa opción también le sacó de quicio: «¿30.000 opositores para 150 plazas? Era perder el tiempo». Y lo mismo pasaba con el Ejército: «Aquí no tienes futuro. Cobras 900 euros y estás todo el día chupando guardias».

Descartada la vía nacional, el gijonés tomó una decisión que no comunicó a nadie hasta el último momento: intentaría el ingreso en la unidad de élite del Ejército francés, la Legión extranjera, un cuerpo conocido por la extrema dureza de sus métodos, que ponen a sus hombres en situaciones límite en el plano físico, pero también en el mental. La vanguardia de la tropa que, según cuenta este exalumno del Codema de apenas 21 años, muy poco tiene ya que ver con ese lugar romántico al que llegaban aventureros y aquejados de mal de amores y bastante más con un mundo de mercenarios en el que poco importa si tienes o no antecedentes penales. En el que, independientemente de tu situación familiar (casado o soltero), todos serán alistados como solteros. 

Allí desembarcó en marzo para enfrentarse a un complicado proceso de selección en Aubagne (cerca de Marsella), en el que tuvo que someterse a «la Gestapo», la inspección minuciosa de la historia de su vida, además de a distintos test (de resistencia, médicos, psicológicos) tras escuchar de sus padres «que estaba loco» si cogía aquel avión Madrid-Marsella para enrolarse sin saber ni una palabra de francés.

Los superó, uno a uno, hora a hora. Y pasó a ser «un bleu»: «Te quitan todo lo que llevas, te dejan en pelotas y te dan un chándal azul». Empieza así un entrenamiento de cinco meses en el que el siguiente paso es convertirse en «un rouge» y firmar un contrato de permanencia de cinco años: «No cumplirlo implica desertar». 

Ya con el uniforme y el característico quepis blanco en la cabeza, la diana suena a las cinco de la mañana durante esos cinco meses, en los que deben soportar marchas interminables con una mochila de treinta kilos al hombro y el Fusil de Asalto FAMAS, con el que Iván Monteserín se ha convertido en un experimentado tirador, «empapados, tiritando, entre el barro. Y, cuando llegas, el caporal te dice que esa noche no vas a dormir, que la tienes que pasar en posición de firmes mirando el emblema de la Legión». 

La primera madrugada allí, pensó que no lo resistiría. «Estoy seguro de que todos lo pensamos». Pero, contra todo pronóstico, él lo hizo. Eso, y recitar hasta la extenuación el código de honor del legionario, que obliga a mantener el arma «como el bien más preciado» y a ir «al combate sin pasión y sin odio», sin abandonar «nunca a tus muertos ni a tus heridos».

«Si alguien no se sabe el código, el castigo es para todos y puede consistir, por ejemplo, en que, después de toda la mañana haciendo maniobras sobre el terreno, te den dos minutos cronometrados para comer».

Sobre los métodos «brutales» de los mandos, resume: «Caña, gritos, disciplina, estrés. Pasar hambre y dormir poco. Flexiones, sentadillas, reptar, arriba y abajo. Muchas putadas». Y así, cinco largos meses en los que deben permanecer incomunicados en lo que llaman «la granja», manteniendo una pulcritud que se milimetra. Es el entrenamiento de los hombres destinados a luchar en primera línea de fuego. Y, de hecho, se da por supuesto que, en los próximos cinco años, entrarán en combate varias veces. «Ir a la guerra es nuestro trabajo y las guerras siguen siendo un gran negocio para los países. En ese sentido, España actúa como una ONG, siempre en misión humanitaria, mientras que Francia saca beneficio de todos los países en cuyos conflictos participa». 

Al cabo de tres años (o inmediatamente «si derramas tu sangre por Francia»), Iván tendrá derecho a la nacionalidad francesa y virará su rumbo hacia lugares menos crudos: quizá hacia la Gendarmería o hacia una consultoría militar privada. 

Pero, de momento, ha pedido la Guayana como próximo destino, donde pasará dos años en un regimiento de Infantería, esperando entrar «en contacto» armado con los contrabandistas y narcotraficantes que pueblan la zona. «Como dice un amigo, sólo hay dos cosas mejores que el sexo: saltar de un avión y que te disparen mientras tú les disparas a ellos».

Fuente: El Comercio

1 oct. 2013

Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros nº 12


El Cuerpo de Ingenieros se creó en abril de 1711, aunque la primera Unidad de Ingenieros, el Regimiento Real de Zapadores-Minadores, nació el 5 de Septiembre de 1802.
Dentro de este primer Regimiento se creó poco después lo que serían los inicios de los Pontoneros ya que por Real Orden del 25 de Julio de 1815 (antigüedad del RPEI 12), al reorganizarse el Regimiento, se mantuvieron activos tres Batallones en los que se dispuso que hubiera una Compañía de Pontoneros. El Regimiento Real y sus Pontoneros tuvieron su guarnición en Alcalá de Henares, pasando en 1833 a Guadalajara.

En 1873 el Arma se volvió a reorganizar activándose cuatro Regimientos de seis Compañías cada uno siendo cada una de ellas de diferentes especialidades y denominándose la 1ª de cada Regimiento, Compañía de Pontoneros. Sin embargo, dos años después, en 1875 se reunieron todas esas Compañías de Pontoneros en un solo Batallón que quedó encuadrado en el nuevo 4º Regimiento de Ingenieros que disponía de 2 Batallones, 1 de Pontoneros, 1 de Telégrafos y dos Compañías de Ferrocarriles. El Batallón de Pontoneros del Regimiento se destacó, un año después a Zaragoza (en la segunda quincena de abril de 1876), lo hizo al mando del teniente Coronel D. Fernando Alameda y Liancourt. Por su carácter de Regimiento a caballo, en 1877 el Regimiento pasa a denominarse Regimiento Montado de Ingenieros y mantiene sus dos batallones destacados en ciudades diferentes, el de Pontoneros en Zaragoza y el de Telegrafistas en Madrid. Sin embargo, poco después, el Batallón de Pontoneros se convierte en Regimiento de Pontoneros, concretamente el 14 de diciembre de 1883. Continúa siendo su Jefe, esta vez ya de Coronel, D. Fernando Alameda y Liancourt.

La instauración de la IIª República supuso una reorganización del Ejercito que llegó a la disolución de los Regimientos y, con ello, a la creación del Batallón de Ingenieros-Pontoneros que de guarnición en Zaragoza llega así a la Guerra Civil. Durante ella, el Batallón pasa a ser Agrupación de Unidades (llegando a disponer de 9 de ellas, todas de entidad Batallón) pero en 1939 el Regimiento vuelve a organizarse como tal con un solo Batallón de Pontoneros.


No es hasta 1960 cuando se varió su orgánica puesto que al disolverse, en 1965, el Regimiento de Especialidades de Ingenieros de guarnición en Guadalajara, el Regimiento de Pontoneros recuperó al que había sido su Batallón en el siglo XIX y, con ello, pasó a denominarse Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros. Disponía de dos Batallones, uno de Pontoneros y otro de Especialidades. Su orgánica permaneció inalterada hasta que en 1976, coincidiendo con la nueva ubicación del Regimiento en el barrio de Monzalbarba (Zaragoza) y debido a la reestructuración de las plantillas, aparecen las Unidades de Operaciones Anfibias, Fortificaciones y Obras, Minadores, Oleoductos y Aguadas que dan un aire puntero al Regimiento ya que aparecen los primeros buceadores del Ejercito y se da gran importancia a la maquinaria de movimiento de tierras y la captación de aguas subterráneas.

En 1988 se crea el mando de Ingenieros que pertenecía a la Reserva General del Ejército y en el que se encuadró el Regimiento, denominándose de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros nº 12, encuadrando inicialmente unidades de Pontoneros y Fortaleza. En posteriores reorganizaciones efectuadas en 1998 y 2008 va cambiando su composición, encuadrando sucesivamente por cambios de orgánica o denominación, unidades de Zapadores, Pontoneros, Especialidades.

La última reorganización data de 2009 por la que el RPEI pasa a contar con su tradicional composición de Pontoneros y Especialidades. Dentro de los Pontoneros, encuadra unidades de Puentes Fijos (puente Bailey, puente Mabey, puente Dornier), de puentes flotantes (puente Man) y de operaciones anfibias, siendo además responsable de la formación de los Buceadores en el seno del Ejército de Tierra. Dentro de la rama de Especialidades cuenta con unidades de Construccíón de Desactivación de Explosivos y de Ferrocarriles (recuperando con estos últimas la tradicional especialidad de ferrocarriles, heredada del disuelto Regimiento de Ferrocarriles nº 13)   

Puente Bailey
Puente Dornier









Puente MAN