27 ene. 2013

Los recuerdos que no pudieron llevarse las olas.

El próximo domingo se inaugurará un monumento en la Coraza en recuerdo a los policías nacionales muertos hace un año en la tragedia del Orzán. Un acto al que acudirán algunos de los que estuvieron presentes en aquella jornada y en los días que la siguieron: la jefa de Protección Civil, María José Rodríguez; el jefe de Bomberos, Carlos García Touriñán, y tres agentes de la Policía Local: José Ángel Villar, Iván Ramos y Alejandro Rodríguez, que se encuentran entre los que lucharon contra las olas arriesgando la vida para tratar de rescatar al estudiante eslovaco y a los tres policía nacionales que habían tentado la suerte antes que ellos.

A ninguno le hace falta un monumento para recordar lo que pasó. Cada vez que patrullan por el Paseo Marítimo con mal tiempo lo reviven, aunque hayan logrando distanciarse algo de los recuerdos. Para Rodríguez, por ejemplo, todo está todavía muy reciente. “Dos semanas, tres semanas no te las quita nadie de pasarlo mal, de recordarlo. Sobre todo, pensar que podrías haber hecho más”, confiesa Ramos y Villar añade que “se va superando, pero no se te olvida y te digo más: este año solo me metí dos veces en el agua” .

Eran las cinco de la madrugada cuando recibieron la llamada, y bajaron a la playa en medio del temporal. Al principio creían que solo era un civil al que había que rescatar. Había mucha confusión. “Lo que me marcó mucho es el sonido del helicóptero. Cada vez que lo oigo, me viene todo. Que estuviera tan cerca volando y no pudiera hacer nada... Hubo un momento en el que se vio reflejado en el agua la insignia de Policía, pero lo ves y no lo ves”, explica Ramos. Mucho antes ya estaban todos en la arena, en la misma playa en la que se agrupaban casi 40 personas. “Es una zona donde vienen olas de dos lados y te arrastran. Tuvimos que clavar los pies y el equipo nos lastraba”, describe Rodríguez. Sobrevivieron de milagro, como todos los que estuvieron allí, pero no se consideran especialmente valientes. Simplemente, “no éramos conscientes”.

Tras ellos llegaron los equipos de rescate. “Me trae muchos recuerdos -evoca la jefa de Protección Civil–. La tensión de estar allí con la familia, y la desesperación al ver que no aparecían”. Ella llegó a la seis y media, cuando aún cabía la esperanza de hallar alguien con vida: “Luego hubo que montar un sistema de turnos de mañana tarde y noche. Trabajaron los voluntarios, pero toda A Coruña estaba ese día mirando el mar”. Touriñán recuerda el esfuerzo: “Aguantábamos con la adrenalina y el café, había una connotación especial que no hubo en otras emergencias”. Y los buzos apuraban sus bombonas hasta el límite. “Hubo muchísimo compromiso”, destaca.

Fuente: El Ideal Gallego

26 ene. 2013

Hija de un soldado.

Imaginaos a una niña que ha tenido que pasar por ausencias de más de tres, seis y nueve meses de su padre, da igual el destino, sólo sabe que es peligroso y que en su cabeza, inconscientemente, tiene que tener muy presente una conversación que le han ido diciendo poco a poco.

-Sabes que tienes que ser fuerte, ¿verdad?

-Yo ya soy fuerte – replica la niña con cara desafiante.

-No, cielo -le explican-, no ese fuerte para levantar a tu primo, fuerte cuando tu papá se vaya.

-¿Por qué? -Bendita inocencia infantil.

-Pues porque puede que papá no vuelva de allí.

-Vale.

Y la niña se queda callada, sin saber a que se refieren ni entenderlo pero sabiendo que es importante por algún extraño motivo.

Imaginaos a esa misma niña a la hora de comer, con las noticias de fondo y que de repente sale una de un país en conflicto

-Ahí es donde está papá, ¿no, mami?

-Sí -le responde sin apartar la mirada del televisor

La niña mira atentamente la televisión, como si entendiera todo lo que dicen los periodistas y entendiera todo lo que suceden en las imágenes. Sólo es consciente de que es peligroso y que hubo una explosión. Su madre pone cara de preocupación durante medio segundo y luego la recrimina para que se acabe la comida.

Su padre la suele llamar una vez a la semana, pero pasan los días y no llama. La niña se enfada <<¡Papá se ha olvidado de mí!>> piensa, y lo paga con su madre, le grita y patalea.

Pasan otros tres días y al fin suena el teléfono:

-¡Es papá! – grita mientras espera impaciente a que su madre acabe de hablar con él. Luego, se pelea con su hermano porque ella quiere hablar primero y termina poniendo pucheros, pero al fin le toca.

-Hola, cariño, ¿cómo estás? -pregunta su padre como si nada. Y entonces sólo importa lo malos que son los profesores, o los compañeros, o tu hermano por hacer tal o cual cosa y a contarle cosas que sólo a los niños les importan, y su padre escucha, en silencio puesto que no es muy hablador, pero ella sabe que aparte de eso es porque está cansado. Pero también sabe que está contento de hablar con su familia.

No ha salido por ningún lado el tema de la bomba, a ellos no les importan porque su padre está ahí, pero aun así, se sienten mal.

Y vuelven a pasar los días, y las noticias siguen contando cosas que la niña no termina de entender puesto que usan palabras que ella no entienden:

- ¿Qué es un tiroteo, mamá?

- Mami, ¿una mina es mala?

- ¿Para que sirven esas cosas, mamá? -refiriéndose a los tanques

Y así un sin fin de preguntas que su madre, cuyo principio en la vida para sus hijos es que sean conscientes de la realidad, contesta con paciencia.

Y todo esto repitiéndose día tras día, semana tras semana, mes tras mes. Y aunque la niña sabe que su papá no vendrá en un período de tiempo se sale al balcón todas las tardes mirando a la calle esperando a ver a su padre aparecer con el uniforme con muchos tonos de verde.

Encima, para ella lo peor no es la espera, lo peor es ir oyendo a gente que llama a su padre y a sus compañeros, algunos de ellos adoptados como tíos adoptivos, asesinos, mercenarios y cosas peores. Ella no entiende todas esas palabras y no pregunta esperando respuesta, sabe que están insultando a su padre y los odia por eso.

¿Y todo esto a que viene? Os preguntaréis muchos, otros lo habréis notado ya y a otros os dará igual, pero eso, toda esa historia, que podría haber alargado hasta el infinito y más allá, es mi historia y la de otros muchos niños que sufren como sus padres, madres, tí@s, herman@s y gente que aprecian se van de misión y viven eso día a día.

Yo he llegado a casa después de una pelea en el colegio porque un compañero me ha dicho, textualmente, que mi padre va a matar a la gente. Viendo las cosas objetivamente, los niños hacen lo que ven en casa, ya que con 6 años, a no ser que lo vivas, no eres consciente de lo que hace una guerra, ni del daño que hace ni de lo que se sufre.

Obviamente, hay absolutamente de todo, desde desgraciados que a mí misma me entran ganas de partirles las piernas hasta los que sacrifican su vida, pero… ¿en serio es necesario meter a todos dentro de un mismo saco?

Mucha de esa gente, y lo digo por lo he visto, oído y vivido, van de misión con la única idea de mejorar y ayudar a esa zona en conflicto, pensando sólo en defender a los refugiados y cuidar de que les llegue comida y medicamentos. Y por lo que he visto, lo que más les importa a esta gente suelen ser los niños. Pero para qué ver eso, con lo fácil que es decir que en las noticias han salido varios hijos de p*** maltratando a alguien cuando esos son justamente la minoría. Qué fácil es hablar sin saber y la ley del mínimo esfuerzo.

Y lo voy a dejar aquí bien claro: Estoy orgullosa de mi padre, estoy orgullosa de que me haya hecho como soy, estoy orgullosa de que arriesgue su vida todos los días, aunque ahora trabaje en otra cosa (a mí parecer más peligroso), por proteger a su familia y protegernos a todos, y tanto que estoy orgullosa él, lo estoy de sus compañeros. Y me da igual quedarme sin uñas y sin dientes por proteger su dignidad y las de tantos otros que pasan a diario por todo esto que os he contado, porque para mí son mis héroes.

He decir, y mi padre es testigo, que odio a las armas en sí, si no al uso que se les da y que siempre, siempre, siempre y siempre seré partidaria del diálogo y renegaré de la violencia.


Extraído del blog Nyunu - Guiri Perdida, y encontrado gracias a Cecilio Andrade.

21 ene. 2013

Retrato de un héroe

Hoy hace 2 años del accidente del Helimer 207 en el que murieron 3 de sus tripulantes, en recuerdo suyo quería recuperar esta columna escrita el 29 de agosto del 2011 por Arturo Pérez-Reverte.


Hay héroes en la vida real. No sólo en el cine, la tele o la literatura. Usted y yo nos cruzamos con ellos con frecuencia, sin reconocerlos. Es injusto, pero así son las cosas. La gente debería llevar su biografía escrita en la cara. En la mirada. A veces la lleva, pero no todo el mundo sabe leer allí. Pocos lo hacen. De cualquier modo, las biografías visibles no son el caso. Los héroes pasan por nuestro lado sin que reparemos en ellos. Se sientan en la terraza del bar, se sujetan a la barra del metro o hacen cola en la oficina del paro, como tantos. Conozco a uno con pinta de pobre diablo: un emigrante rumano que se busca la vida trabajando de albañil en lo que puede. Es joven, de maneras toscas. Un día, camino de la obra, vio que una anciana, a la que no conocía de nada, quería tirarse por la ventana de un tercer piso. El hombre trepó arriba como pudo y la estuvo sosteniendo, jugándose la vida en el vacío, hasta que llegaron los vecinos y los bomberos. Después se fue a acarrear ladrillos, como cada día, y agachó la cabeza cuando el capataz lo abroncó por llegar tarde.

Sé de otro héroe, entre tantos, con el que se cruzan algunos de ustedes de vez en cuando. Lleva casi treinta años salvando vidas, pero no se le nota. Es un tipo callado. Discreto. Supongo que nunca me perdonaría que diese aquí su nombre, así que ni lo intento. Baste decir que hay quien lo admira y quien lo ama. Quien le lleva la cuenta de los rescates que ha realizado en el mar. Unos cuatro mil, calculan. Primero como buceador y luego en Salvamento Marítimo. De manzanilla man, que dicen allí; porque, como las bolsitas de infusión, lo cuelgan con un cabo desde un helicóptero y lo sumergen en el agua para que trinque a la gente. Duro que te rilas, imagínense. El pavo. Una vez salió su foto en los periódicos, sujetando los intestinos de un fulano al que llevaban en una zodiac camino del buque hospital Esperanza del Mar. Antes de evacuar al herido tuvo que reducir a hostias al tripulante que se paseaba por la cubierta del pesquero con un ataque de delirium tremens, llevando en la mano el cuchillo con el que acababa de rajar a su colega.

Hace un tiempo, el helicóptero donde volaba con tres compañeros cayó al agua frente a la costa de Almería. Cosas de la mala suerte. De que salga tu número. Nuestro héroe es un hombre entrenado para esa clase de situaciones: sabe cosas que el común de los mortales ignoramos. Así que las puso en práctica por instinto de adiestramiento. Se llenó el pecho de aire segundos antes del impacto, hiperventiló mientras se inundaba la cabina, se zafó del arnés que lo ataba al helicóptero que se hundía, y subió a una balsa salvavidas. Allí cogió un cuchillo y una linterna, se quitó el chaleco inflado para poder sumergirse, y tras palpar la carne levantada en su cuero cabelludo y comprobar que pese al golpe y las heridas estaba entero, buceó de nuevo en busca de sus compañeros. No los encontró. Agotado, volvió a la balsa. No usó las bengalas de mano porque sabía que flotaba en una mancha de queroseno. Lanzó una con paracaídas, se tumbó en la balsa y aguardó haciendo señales intermitentes con la linterna. Rescatado por una patrullera de la Guardia Civil, sus palabras en el hospital fueron «¡Cosedme ya, joder!... ¡Tengo que ir a por mis compañeros!». Pero los tres habían muerto en el impacto.

Hubo medallas con distintivo rojo para los cuatro. Los muertos y el superviviente. A menudo queda alguien para contarlo, aunque éste sea poco amigo de contar. Aquel día, el telediario apenas mencionó la noticia: un helicóptero de rescate caído al mar y tres palabras del ministro del ramo. Punto. Nada sobre quiénes eran los tres desaparecidos, qué los llevó a la muerte, cuántas vidas salvaron jugándosela durante años y años. Nada sobre el cuarto hombre. El que seguía vivo. El que se lamía las heridas. Por aquellos días aún lo copaba todo el terremoto de Haití, más espectacular y vistoso. Comparados con las conexiones en directo desde Puerto Príncipe, tres rescatadores muertos eran poca cosa. Para lo que sí hubo espacio fue para que la tele y los periódicos se ocuparan de las andanzas de Brad Pitt y Angelina Jolie. Sus vacaciones solidarias en no sé dónde. También en Haití, me parece. Tan humanitarios ellos. Tan guapos y tan fashion.

Hágase un favor, estimado lector. A usted mismo. Cuando vaya hoy a tomar un café, una caña o lo que sea, preste atención al apoyarse en la barra del bar o la cafetería.

Tal vez haya a su lado un hombre o una mujer, solos o acompañados, mojando un churro en la taza, despachando un pincho de tortilla o tomándose una aspirina. Tipos normales, como usted o como yo. Gente de infantería. Obsérvelos de reojo y con respeto, porque nunca se sabe. Quizá esté mirando a un héroe.

17 ene. 2013

Relevo Solemne de la Guardia en el Palacio Real de Madrid


La Guardia Real, en su afán por recuperar y mantener el mayor número de tradiciones de las Tropas de Casa Real, propuso la reanudación del Relevo Solemne de la Guardia del Palacio Real de Madrid, una vez al mes, rememorando el que se hacía diariamente en tiempos de los reyes Alfonso XII y Alfonso XIII, en una escenificación de la conexión de la Guardia Real actual con los antecedentes históricos señalados, que se manifiesta en las misiones principales de esta peculiar unidad, entre otras, participar en la protección de las instalaciones del Palacio de la Zarzuela.
La secuencia general de actos en el desarrollo de este Relevo Solemne, es la siguiente:
  • Establecimiento de los puestos de guardia en la Plaza de la Armería.
  • Revista de la guardia entrante en la Plaza de Oriente.
  • Entrada de la guardia saliente en la Plaza de la Armería.
  • Desfile de la guardia entrante y entrada en la Plaza de la Armería.
  • Solicitud para iniciar el relevo de los Comandantes Jefes de las Guardias al Coronel Jefe de la Guardia Real.
  • Relevo de los puestos de artillería y caballería.
  • Relevos de los puestos de centinela a pie.
  • Retirada de las guardias.
  • Desfile de la guardia saliente.
En algunas ocasiones se realiza un carrusel a cargo del Escuadrón de Escolta Real, de la Batería Real o de la Unidad de Música. 
El acto tiene una duración aproximada de 40 minutos, y participan 400 personas y 100 caballos. Comienza a las 12.00 horas de la mañana los primeros miércoles de cada mes, exceptuando agosto y septiembre, siempre y cuando los actos oficiales lo permiten. La entrada es libre y gratuita por la Puerta de Santiago, que da acceso a la Plaza de la Armería desde la calle Bailén. Como colofón al acto, la Unidad de Música suele interpretar un concierto en la Puerta del Príncipe (Calle Bailén).


Durante el acto se pueden observar los siguientes uniformes de época:
Uniforme de Gala Básico: Es una réplica de los uniformes que en tiempos del Rey Alfonso XIII utilizaba el ejército español. En el se encuentran elementos de los uniformes de Infantería, Artillería e Ingenieros.Se aprobó en 1976 y apareció en público por primera vez en el Desfile de las Fuerzas Armadas del mismo año.


Uniforme de Alabarderos Reales: Utilizan el uniforme descrito en el reglamento de su reorganización, de agosto de 1875, y que se dicta en su artículo 175. Los botones se han sustituido por los de la Casa de S.M. el Rey, Juan Carlos I.

Uniforme de Coraceros Reales: Existen dos secciones de coraceros en el Escuadrón de Escolta Real. Visten el mismo uniforme que se establece en el Real Decreto de su fundación en 1875. Cambia la cifra de la coraza que corresponde al Rey actual Don Juan Carlos I. Montan caballos de pura raza española de capa castaña.

Uniforme de Lanceros Reales: En el Escuadrón de Escolta Real, el mando, los batidores, la banda y las dos secciones de lanceros, visten el uniformedel Instituto de Lanceros de Caballería de tiempos de Alfonso XII y Alfonso XIII. Montan caballos de pura raza española de capa torda o negra, las lanzas son de bambú con gallardete con los colores nacionales.

Uniforme de la Batería Real: El uniforme es el correspondiente al Arma de Artillería durante el reinado de Alfonso XIII. Las piezas son modelo Schneider del calibre 75/28 del año 1906. Los caballos que tiran de las piezas y los carrillos de munición son hispano-bretones. Recoge la tradición de las baterías ligeras de artillería.





11 ene. 2013

Muere en Afganistán un militar español mientras desactivaba un explosivo.



El sargento del Ejército español David Fernández Ureña ha muerto esta mañana en Afganistán mientras trabajaba en la desactivación de un artefacto explosivo. El fallecido tenía 35 años, era natural de Bilbao aunque vivía en Zaragoza, y estaba soltero pero tenía pareja.

Según ha informado el Ministerio de Defensa, la muerte se ha producido durante una operación de reconocimiento en la llamada 'ruta Opal', que une las localidades afganas de Qala-e-now y Darra-i-Bun, en la provincia de Badghis.

La Unidad de Ingenieros de la ASPFOR XXXII, a la que pertenecía el sargento fallecido, encontró un IED (artefacto explosivo improvisado) en la citada ruta y al proceder a manipularlo estalló provocando la muerte del sargento.77

No consta que la explosión haya provocado heridos, pero Defensa no ha confirmado aún este extremo debido a que las condiciones meteorológicas son muy adversas y las comunicaciones con la zona muy difíciles.

El sargento Fernández Ureña era especialista en NBQ, operador de desactivación de artefactos explosivos y contaba con el curso básico de paracaidismo. Ingresó en el Ejército en el año 2000 y desde 2008 estaba destinado en el Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros de Zaragoza. Era la segunda vez que participaba en la misión de Afganistán.

10 ene. 2013

Las Fuerzas Armadas eliminan otros 2.500 soldados y marineros en los últimos seis meses.

Cerca de 2.500 soldados salieron de las Fuerzas Armadas en los últimos seis meses de 2012, dejando la plantilla de tropa y marinería por debajo del máximo, que en los últimos presupuestos generales el Gobierno fijó en 80.000 para 2013. Mientras tanto, el número de oficiales y suboficiales se ha visto incrementado en más de 500 efectivos.

En total, según los datos del Ministerio de Defensa publicados en el Boletín Oficial del Estado (BOE), a fecha de 31 de diciembre de 2012 había 79.006 soldados y militares, casi 1.000 menos que el máximo fijado para 2013, y 2.481 menos que los que había el 12 de junio de 2012. En 2010 el máximo estaba en 86.000.

La diferencia entre junio y diciembre corresponde al total de personas que han dejado las Fuerzas Armadas, voluntariamente o por la rescisión o no renovación de sus compromisos. En los últimos seis meses de 2012 no hubo ningún soldado ni marinero nuevo, ya que en todo el año pasado no se hizo ninguna convocatoria de tropa y marinería, una situación inédita desde el fin del servicio militar obligatorio.

La Asociación de Militares de Tropa y Marinería (AMTM) está "indignada" con esta "reducción drástica" de soldados y marineros, y ha avisado al ministro de Defensa, Pedro Morenés, de que se está convirtiendo en el "ministro del paro militar".

El representante de esta asociación ante el Consejo de Personal para 2013, José Gómez Navarro, ha denunciado además que se está "echando a la calle" a mucha gente a la que se impide promocionar, "gente preparada, con formación", que ha completado estudios universitarios con los que "debería poder" acceder a las escalas superiores.

Gómez Navarro ha recordado que los límites de edad impiden promocionar a muchos soldados, a pesar de que la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, de la que España es signataria, establece que no caben estas discriminaciones por razones de edad. Además, ha instado a Defensa a explicar a qué se deben estas bajas y a exponer los motivos por los que no se están renovando muchos compromisos. Según ha dicho, algunos soldados están impugnando sus rescisiones y en muchos casos se les está dando la razón.

"Casi más jefes que indios"

Al tiempo, el representante ha hecho hincapié en que se "expulsa" a soldados mientras aumentan los cuadros de mando. "Se supone que el Ejército tiene que ser una pirámide, y ya casi hay más jefes que indios", ha insistido. 

En su opinión, el número de miembros de las escalas de suboficiales y oficiales está "establemente sobredimensionado" mientras "casi 2.500 compañeros se han visto obligados a dejar las Fuerzas Armadas con motivo de una política de personal carente de racionalidad e impermeable a otras perspectivas que no sean la propia".

Gómez Navarro ha recordado que los soldados tienen "un sueldo medio de unos 1.100 euros en el mejor de los casos", el pasado mes de diciembre tampoco recibieron su paga extra, deberán "pagar" los días de baja médica a partir del quinto día, tendrán "menos prestaciones sociales" y deberán "soportar muchas más horas de trabajo extra", ya que so "el 3,5% menos".

Estas cuestiones serán objeto de reivindicación para la AMTM en el Consejo de Personal en 2013, del que formará parte este año tras haber alcanzado el número de socios exigido para tener representación. "Comenzamos el año con mucho carbón en nuestras mochilas, pero con ilusión y buenas intenciones a pesar de todo", ha apuntado Gómez Navarro.

Fuente: El Confidencial.

6 ene. 2013

Pascua Militar

El Rey, acompañado por la Reina y los Príncipes de Asturias, preside hoy la celebración de la Pascua Militar, con la que reanuda sus actividades oficiales fuera de la Zarzuela y a la que asisten los máximos representantes de las instituciones del Estado, los tres Ejércitos y la Guardia Civil.

Como es tradicional, el Palacio Real acogerá a partir de mediodía esta conmemoración oficial, en la que el Gobierno estará representado por el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, y los ministros de Defensa, Pedro Morenés, y de Interior, Jorge Fernández Díaz.


 Pascua Militar             

El origen de esta conmemoración se remonta al siglo XVIII.

Carlos III, proclamado rey de España en 1759, consideró que para defender su imperio, asediado por Inglaterra, necesitaba disponer de un nuevo ejército y una marina con capacidad para responder a las necesidades bélicas de la época. Para lograr este objetivo, aprobó en 1768 una nuevas Ordenanzas Militares que proporcionaron un renovado espíritu y una organización más eficiente a las tropas. Este nuevo impulso militar le permitió acometer la empresa de colonización y conquista en varios escenarios. Primero, en el americano, inicialmente en California, donde fray Junípero Serra fundó la primera misión en la ciudad de San Diego en 1769. Posteriormente se extendieron las misiones hacia el norte, por las noticias de la llegada de rusos a esta zona de California. Después en Florida, se reconquista la capital Pensacola en 1781 con la rendición del general inglés Campbell. En África, ante los ataques del emperador de Marruecos, Mohammed ben Abdalá a las plazas de Ceuta y Melilla, Carlos III le declara la guerra en 1774, y le obliga a levantar el cerco de Melilla, que había mantenido durante dos meses. La iniciativa española de atacar el puerto de Argel no tiene éxito. España y Marruecos firman la paz en 1780. En el escenario mediterráneo, Carlos III recupera Menorca a los ingleses en 1782, después del desembarco y cerco de Mahón por la escuadra francoespañola, compuesta por 52 navíos que llevan a bordo 8.000 soldados. Este victorioso hecho de armas indujo al Rey a proclamar la Pascua Militar. que tradicionalmente se celebra el 6 de enero de cada año.

Desde que S.M. el Rey se hiciera cargo de la Jefatura del Estado el acto institucional de la Pascua Militar tiene lugar en el Palacio Real de Oriente de Madrid el 6 de enero. Para la tradicional celebración se reúnen en el Salón del Trono, presididos por SS.MM. los Reyes, acompañados de la Familia Real, el presidente del Gobierno, ministros, autoridades civiles, Asociación de Veteranos, Hermandad de Caballeros Mutilados de Guerra por la Patria y una nutrida representación de los tres ejércitos de las Fuerzas Armadas, así como de todas las jerarquías y empleos militares.

La celebración de la Pascua Militar constituye un solemne acto castrense con el que se inicia el año militar. En dicho acto se realiza un balance de las vicisitudes del año anterior y se marcan las líneas de acción que se desarrollarán en el siguiente. Además, se imponen condecoraciones militares a aquellos civiles y miembros de las Fuerzas Armadas que se han hecho acreedores de ellas durante el año vencido.

3 ene. 2013

Desmontada la última base de patrullas en la ruta Lithium

La última base de patrullas españolas establecida para prestar seguridad a las labores de construcción de la ruta Lithium ha sido desmantelada coincidiendo con la suspensión de los trabajos el pasado mes de diciembre por las malas condiciones meteorológicas. Las Fuerzas de Seguridad de Afganistán (ANSF) sustituirán a los militares españoles una vez que se restablezcan los trabajos con la llegada del buen tiempo.


Mientras tanto, proseguirán los trabajos para construir dos puentes sobre la ruta Lithium, período en el que los militares españoles mantendrán las patrullas por la zona.


Hasta el desmantelamiento de la base, las fuerzas españolas han dado seguridad a los trabajos de construcción de la ruta Lithium, vía de comunicación que une Qala-i-Naw, capital de Badghis, con Herat, patrullando a diario las zonas cercanas y evitando el hostigamiento de los insurgentes.


La importancia de esta ruta estriba en que la ‘Ring Road’, carretera que recorre Afganistán
describiendo un anillo, está aún sin acabar en la provincia de Badghis. Actualmente, el trazado de la ruta Lithium cierra de una forma alternativa la carretera y es la única que enlaza la capital de la provincia con los distritos del norte.
La construcción de la ruta Lithium ha sido realizada por empresas afganas con fondos procedentes de la Cooperación Española y gestionada por el Ministerio de Desarrollo Rural y Rehabilitación afgano.


El esfuerzo desarrollado por el contingente español ha sido realizado en unas condiciones de trabajo y de vida muy austeras y bajo condiciones meteorológicas extremas, con temperaturas que han pasado de los más de 40º C en verano a menos de 21º C bajo cero y con fuerte viento en invierno.
Los trabajos de desmantelamiento de la base de patrullas se han hecho conforme a criterios de conservación del medio ambiente, dejando la zona totalmente limpia.



Fuente: Ministerio de Defensa